El mercado automotor argentino enfrenta un momento de fuerte reacomodamiento. Según referentes del sector, la combinación de mayor oferta de vehículos, caída en la demanda y dificultades de acceso al crédito configura un escenario de “mercado de oferta”, donde las terminales y concesionarios buscan estrategias para sostener la actividad.
El presidente de ACARA, Sebastián Beato, describió el contexto como una etapa de transición más que una crisis. “Hay muchas oportunidades, pero el mercado está confuso”, señaló, al remarcar que la diversidad de modelos y tecnologías genera dudas en los consumidores.
Más modelos, más marcas y decisiones más lentas
Beato explicó que la oferta se amplió de forma significativa en los últimos meses: el mercado pasó de unos 360 modelos a más de 400, con un crecimiento notable de marcas chinas que ya suman más de 30 en el país.
“Hoy el cliente duda entre un híbrido, un eléctrico, un híbrido enchufable o un motor tradicional”, indicó el titular de ACARA, al destacar que la variedad de opciones ralentiza la decisión de compra.
A esto se suma un factor clave: la espera por mejores condiciones de financiamiento. “El consumidor está mirando mucho y esperando tasas más bajas o nuevas líneas de crédito”, agregó.
Exceso de stock y presión sobre los precios
Uno de los puntos más críticos del sector es el nivel de unidades disponibles sin salida inmediata.
Según datos del sector, actualmente hay alrededor de 140.000 vehículos entre terminales y concesionarios. Con un ritmo de patentamientos cercano a los 40.000 autos mensuales, esto equivale a casi tres meses de stock acumulado.
“En un mercado normal debería haber entre uno y un mes y medio como máximo”, explicó Beato, quien advirtió que el exceso de unidades impacta directamente en la rentabilidad del negocio.
La presión por vender también acelera estrategias comerciales basadas en descuentos y financiamiento. “Con financiación o baja de precios, las ventas crecen”, resumió.
Crédito débil y rentabilidad ajustada
El freno del financiamiento es otro de los factores que condiciona al sector. La menor disponibilidad de crédito afecta tanto al mercado de 0 km como al de autos usados.
En este contexto, las concesionarias enfrentan además costos operativos crecientes como alquileres, salarios y servicios, lo que reduce márgenes y complica la rentabilidad.
El avance de las marcas chinas y la nueva competencia
El crecimiento de fabricantes asiáticos, especialmente chinos, se convirtió en uno de los cambios más relevantes del mercado local.
Actualmente, estas marcas ya representan una porción significativa de las ventas y algunas lograron posicionarse entre las más vendidas del país en poco tiempo. Un ejemplo reciente es BYD, que alcanzó niveles de patentamiento superiores a las 1.400 unidades mensuales.
El fenómeno también incluye la llegada de nuevas automotrices que continúan ampliando la oferta disponible.
El auto eléctrico, condicionado por la infraestructura
Aunque los vehículos eléctricos e híbridos ganan presencia, su expansión todavía enfrenta limitaciones estructurales.
“Sin infraestructura de carga, el eléctrico sigue siendo un auto urbano”, advirtió Beato, al remarcar que su uso aún es limitado para viajes largos o rutas.
Un mercado en transición hacia el segundo semestre
De cara a los próximos meses, el sector espera una leve recuperación impulsada por nuevas estrategias de financiamiento y mayor dinamismo comercial.
“Estamos en un mes bisagra”, señaló el titular de ACARA, quien anticipó que el segundo semestre podría mostrar más movimiento en ventas.
Mientras tanto, el mercado automotor argentino continúa en una etapa de reacomodamiento: más oferta, más competencia y una demanda que todavía no termina de reaccionar.





















