Un vecino de Victoria, Entre Ríos, afirmó haber presenciado una situación inexplicable mientras se dirigía a trabajar junto a su esposa alrededor de las 3.30 de la madrugada.
Según su testimonio, al circular en moto observaron a una persona caminando a pocos metros, vestida con buzo y capucha. Sin embargo, la escena tomó un giro inquietante cuando aquella figura —asegura— se encorvó repentinamente y adoptó la forma de un caballo blanco que brillaba intensamente en la oscuridad.
El hombre relató que el animal no tocaba el suelo: avanzaba a pocos centímetros del pavimento, como si flotara. Señaló además que el caballo tenía ojos completamente negros y una crin larga que flameaba pese a la ausencia de viento. Al menos por un tramo, la criatura los habría seguido mientras intentaban alejarse acelerando la moto.
El episodio ocurrió en una zona donde antiguos vecinos mencionan haber escuchado historias relacionadas con apariciones y leyendas, debido a que antiguamente habría funcionado un cementerio.
Aunque una cámara de seguridad cercana captó la imagen de un caballo real esa misma noche, el testigo sostiene que no se trata del mismo animal, ya que el del registro era de apariencia común y llevaba bozal.
Tras la difusión del relato, curiosos, investigadores y medios locales se acercaron para conocer más detalles.
Pese al asombro inicial, la pareja aseguró no haber sufrido lesiones ni otro tipo de consecuencias, aunque reconocen que el impacto emocional del encuentro permanecerá con ellos durante mucho tiempo.
