Millones de personas se manifestaron en todo Estados Unidos contra el presidente Donald Trump, en una jornada marcada por el rechazo a su estilo de gobierno, sus políticas migratorias y la escalada del conflicto con Irán. Las protestas se desarrollaron bajo el lema “No Kings” (Sin Reyes), el movimiento opositor más visible desde el inicio de su segundo mandato en enero de 2025.
Según los organizadores, al menos ocho millones de personas participaron en más de 3.300 movilizaciones distribuidas en los 50 estados, desde grandes ciudades hasta pequeñas localidades. Si bien no hubo una estimación oficial a nivel nacional, las imágenes de concentraciones multitudinarias en puntos clave como Nueva York reflejaron la magnitud de la convocatoria.
Se trata de la tercera gran jornada de protestas en menos de un año. En junio, la primera edición del movimiento reunió a millones de personas en distintas ciudades del país, mientras que en octubre se repitieron las movilizaciones con cifras similares de participación. En esta ocasión, los organizadores aseguraron que la convocatoria superó ampliamente las anteriores
El malestar contra Trump se sostiene en una fuerte polarización política. Sus detractores cuestionan el uso frecuente de decretos ejecutivos, la presión sobre el sistema judicial, la negación del cambio climático y su ofensiva contra políticas de diversidad. A eso se suma la preocupación por el creciente protagonismo del poder militar en su gestión.
La jornada también tuvo un fuerte componente cultural. En St. Paul, el músico Bruce Springsteen interpretó su canción Streets of Minneapolis, dedicada a dos ciudadanos que murieron durante operativos migratorios, en un gesto que reforzó el tono crítico de la movilización.

Las consignas se repitieron en todo el país: rechazo a la guerra, cuestionamientos a las políticas migratorias y denuncias sobre un deterioro institucional. Con una participación masiva y sostenida en el tiempo, el movimiento “No Kings” se consolida como uno de los principales focos de oposición en la actual etapa política de Estados Unidos.






















