El Gobierno nacional dispuso el pasado 20 de enero la intervención del Puerto de Ushuaia, una decisión que generó un fuerte cruce con la Provincia de Tierra del Fuego.
En diálogo con Amanecer no es Poco, presidente de la Dirección Provincial de Puertos, Roberto Murcia, cuestionó tanto la forma como los fundamentos de la medida y sostuvo que se trató de un avance sobre un organismo provincial que venía funcionando con normalidad.
Según relató, la intervención se concretó el mismo día en que una delegación nacional se presentó en el puerto acompañada por Prefectura Naval, sin que existiera una notificación formal previa.
En este sentido, Murcia afirmó que al momento de la llegada de los interventores el puerto se encontraba respondiendo observaciones administrativas dentro de los plazos legales vigentes.
Sin notificación formal y con plazos en curso
Murcia aseguró que tomó conocimiento de la intervención cuando ya se encontraban en el lugar.
“No había ninguna notificación formal. Me dijeron en la puerta: ‘te lo paso por WhatsApp’”, relató. Agregó que incluso se le impidió el ingreso al área logística, que quedó bajo control de Nación.
En ese marco, señaló que las observaciones realizadas por el Gobierno nacional estaban siendo respondidas en tiempo y forma y que, pese a ello, la intervención avanzó sin esperar el vencimiento de los plazos administrativos.
Fondos, facturación y el eje del conflicto
En lo que refiere a las irregularidades, el director provincial negó las acusaciones vinculadas al manejo de fondos y afirmó que el puerto no cuenta con superávit financiero.
Además, explicó que los recursos se destinan a inversiones constantes en infraestructura y servicios, fundamentales para sostener la actividad portuaria y el rol estratégico del puerto como principal puerta de entrada a la Antártida.
Por esto, Murcia sostuvo que el punto central de la intervención es el control de la facturación, “lo primero que hicieron fue avisar que ahora la facturación iba a ser de Nación y no de la Provincia”, señaló y aseguró que hasta el momento de la intervención, los ingresos eran administrados por el gobierno fueguino.
Pese al conflicto institucional, Murcia afirmó que el Puerto de Ushuaia continúa operando con normalidad y que la actividad logística, turística y comercial no se vio interrumpida.