En 2025, la provincia de Santa Fe alcanzó cifras históricas en donación y trasplantes de órganos y tejidos.
Según informó el Centro Único de Donación, Ablación e Implante de Órganos (Cudaio), se registraron 176 donantes, superando la marca histórica de 2019. De ese total, 97 fueron de órganos y 79 de tejidos, acercándose al récord de 98 procedimientos de órganos logrado seis años atrás.
Además, el 2025 se destacó por la participación del sector privado, con 39 donaciones realizadas en clínicas y sanatorios, más del 40 % del total, muy por encima del promedio nacional.
En total, se concretaron 238 trasplantes, beneficiando a pacientes de toda la provincia y del país, mientras que los 79 procedimientos de donación de tejidos permitieron obtener córneas, válvulas cardíacas y tejido óseo. El Hospital José María Cullen lideró los registros con 43 procedimientos, igualando marcas históricas previas del HECA de Rosario.
En diálogo con LT9, la Dra. Cecilia Andrada, directora provincial del Cudaio, señaló que hasta el momento “el año 2019 fue para todo el país el mejor año y era la meta a alcanzar y a superar”.
Para lograrlo, la provincia estableció metas ambiciosas, capacitó a sus equipos y aplicó técnicas avanzadas, como la donación en asistolia, usadas con frecuencia en los países del primer mundo.
Coordinación entre público y privado
La directora destacó la relevancia del sector privado en la concreción de esta meta, “la participación del privado es gracias a un trabajo que venimos haciendo desde lo público, para incluir al privado dentro de la actividad de procuración. Esto permite que haya más instituciones involucradas y mayor cobertura territorial”, remarcó.
Sobre la detección de donantes, Andrada subrayó que -contrariamente a los mitos en torno a las donaciones- “no hay más muertes, lo que tenemos es más detección. Las muertes se producen igual, lo que cambia es que cada paciente que fallece pueda tener la posibilidad de ser donante y eso es lo importante”.
En esta línea, Andrada evidenció un cambio de paradigma y subrayó el rol de las familias como garantes del deseo de las y los donantes, “hay familias a las que se les comunica el diagnóstico de muerte cerebral y dicen: ‘él era donante’. Esto empuja al sistema de salud, sobre todo al privado, a comunicarse con nosotros”.
Además, explicó que el acompañamiento se mantiene durante y después del proceso, “tenemos psicólogas que acompañan a las familias, incluso a aquellas que decidieron no donar, para ayudarlas a transitar el duelo. Esto se sostiene hasta que ya no es necesario seguir acompañándolos”, concluyó.
