En una semana se cumple medio siglo del golpe de Estado que dio inicio a la última dictadura cívico-militar en Argentina y la memoria colectiva late con fuerza en amplios sectores de la sociedad.
Sin embargo, ese consenso histórico convive hoy con la irrupción de discursos negacionistas promovidos desde el Poder Ejecutivo, en un contexto social atravesado por la crisis económica y la incertidumbre.
Desde ese escenario, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, puso en palabras una preocupación que excede lo coyuntural y remite a la historia reciente del país.
“Estamos viviendo un momento de mucha necesidad económica. La gente no tiene para comer”, afirmó en diálogo con LT9. En este sentido, agregó con tono crítico: “Estamos pasando un momento político por la presidencia que tenemos muy muy extraño y peligroso”.
Un presente que inquieta
Lejos de una mirada aislada, Carlotto vinculó las dificultades económicas con sus consecuencias más profundas en el tejido social, “en un país donde la gente no tiene para comer la delincuencia llega por el hambre”.
En esa línea, también cuestionó el accionar del Gobierno nacional y advirtió que “no es fácil lo que está pasando en nuestro país con un presidente que es tan irregular”.
La preocupación se extiende, además, a la respuesta estatal frente a los reclamos, “golpean a los jubilados que están reclamando también que los tengan en cuenta”.
La memoria como camino
En la antesala de un nuevo Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, la titular de Abuelas reafirmó la vigencia de una lucha que lleva décadas y que aún tiene capítulos abiertos.
“Siguen viniendo personas que dudan y llegan y se atreven”, contó sobre quienes buscan reconstruir su identidad. “El mensaje tiene que ser, si tenés dudas acércate a Abuelas, nosotros te vamos a ayudar”, señaló.
Pese a la falta de apoyo del Estado, Carlotto afirmó que “como este gobierno no nos da un peso, no nos ayuda económicamente en absoluto” y aseguró que, aun así, la convicción del organismo se mantiene intacta.
“Igual no vamos a aflojar porque la experiencia que tenemos es muy fuerte”, aseguró Carlotto, reafirmando una vez más que, a 50 años del horror, la memoria, la verdad y la justicia siguen siendo una tarea del presente.
