En diálogo con “Qué temprano que arrancaste”, el funcionario indicó que “la intervención en la traza urbana de Santo Tomé comenzó sobre la Avenida Mitre, donde ya se ejecutan los 200 metros asignados. Palmich detalló que se están finalizando las tareas de pavimento tras haber completado obras pluviales, adecuaciones de circulación vial y recambios en las cañerías de agua potable y la red cloacal.
“La obra viene avanzando a buen ritmo. Estamos cerrando pavimentos a la espera de que en las próximas semanas se pueda dar la transición de circulación” explicó el funcionario.
Se prevé que en aproximadamente dos semanas se habilite formalmente el tránsito en los tramos recientemente ejecutados de Avenida Mitre. Esto permitirá desviar la circulación hacia el carril sur de la Av. 7 de Marzo para comenzar allí la primera mitad de los trabajos sobre el ancho de la avenida. El cronograma estima que para mediados de agosto ya esté consolidado este nuevo frente de trabajo.
Respecto a los plazos previstos de tres a cuatro meses por cada frente de trabajo, Palmich aseguró que se vienen respetando estrictamente. Asimismo, destacó la comunicación fluida y constante con los frentistas y comerciantes de la zona para transmitir tranquilidad sobre las contingencias diarias que genera una obra de tal magnitud.
“En líneas generales el vecino entiende que esto es no solo un realce a su zona de implantación y su patrimonio, sino una obra pensada para el futuro de la ciudad” señaló.
La recta final de los pilotes
En cuanto a la estructura principal del puente, el secretario informó que las tareas se concentran actualmente en el lecho del río Salado. Con una grúa montada directamente sobre pontones, se ejecutan las tareas de limpieza para confeccionar los últimos cinco pilotes correspondientes a las dos pilas pendientes. Esta etapa es fundamental para culminar la infraestructura que atravesará el cauce principal y dar paso posteriormente a la colocación de los tableros mediante la máquina lanzaviga.
Finalmente, el funcionario recordó que el “camino crítico” del proyecto está supeditado a la evolución de las obras del viaducto, cuyos plazos globales apuntan a los meses de marzo o abril del próximo año para la habilitación definitiva del puente.
