La muerte de Cacho Galé generó un profundo dolor entre quienes compartieron con él años de trabajo, amistad y momentos de la vida cotidiana.
Entre esas personas está Mari Berón, quien desde El Quincho de Chiquito, recordó con emoción la cercanía que mantuvo con el histórico locutor de LT9 y el apoyo incondicional que recibió de su parte cuando atravesó una pérdida familiar.
En diálogo con Que tempro que arrancaste, Berón describió a Cacho como alguien que trascendió el vínculo de amistad y ocupó un lugar fundamental en su vida. “Para mí era una persona muy especial, como mi segundo papá”, expresó al recordar cómo estuvo a su lado cuando más lo necesitaba.
“Cacho me bancó y estuvo presente”
Uno de los recuerdos más fuertes que compartió Mary está relacionado con la muerte de su marido, un momento en el que debió afrontar tanto el dolor personal como las dificultades que atravesaba El Quincho de Chiquito.
Muy emocionada, lo recordó como una de las primeras personas que se acercó para acompañarla.“Cacho me bancó, Cacho estuvo presente, Cacho ha secado mis lágrimas. Ha sacado su pañuelo y me ha secado mis lágrimas”, relató, conmovida.
También recordó las visitas en las que él intentaba levantarle el ánimo y convencerla de que no bajara los brazos. Sabía cuánto significaba Chiquito para ella, pero también cuánto esfuerzo demandaba mantener vivo el proyecto que habían construido juntos.
“Él iba cada semana. ‘No me gusta verte así, yo sé que el Chiquito era especial, pero vamos arriba, hay que tener ánimo, hay que pelear por lo que se le prometió’, me decía”, relató.
En esas palabras y en esa presencia cotidiana Mari encontró mucho más que consuelo: encontró a alguien dispuesto a quedarse cuando los días eran difíciles, cuando había que secar las lágrimas y volver a empezar. Por eso, al recordar el lugar que Cacho ocupó en su vida, volvió a una frase que resume todo lo que siente por él: “Ojalá todos tuvieran un Cacho en su vida”.
“Es así, lo sigo sosteniendo”, agregó. No hizo falta decir mucho más para entender por qué su partida le duele tanto.
Un rincón para recordarlo y un cariño que permanece
En El Quincho de Chiquito, Cacho Galé tiene un rincón especial. No es casualidad: el histórico locutor de LT9 bautizó al tradicional restaurante santafesino como el “Templo de la Amistad”, una definición que refleja el vínculo que construyó con ese lugar. Ese cariño también quedó plasmado en el rincón dedicado a Cacho dentro del quincho.
Mari destacó, además, el cariño que la une a la familia de LT9, a la que siente cercana y agradece por haberla acompañado a lo largo de los años. “LT9 para mí es muy importante, las puertas del quincho están abiertas para todos”, expresó.
La tristeza por la muerte de Cacho convive en Mary con el deseo de recordarlo desde el afecto y la gratitud.
En el quincho, su rincón seguirá estando ahí.
