En el marco de la preparación de Rafaela para ser una de las sedes de los Juegos Suramericanos, el municipio acelera un conjunto de obras que incluyen infraestructura deportiva de alto nivel y mejoras urbanas en distintos sectores de la ciudad.
El objetivo oficial es consolidar un perfil de “ciudad de eventos”, con capacidad para recibir competencias internacionales y, al mismo tiempo, dejar infraestructura permanente para el uso local.
En diáñlogo con Amanecer no es poco, el intendente de Rafaela, Leonardo Viotti, destacó el avance de los trabajos que incluyen un estadio cubierto, un velódromo techado -el segundo del país- y la construcción de pistas para disciplinas como BMX, skate y freestyle. A esto se suman obras complementarias como pavimento, ciclovías, iluminación y parquización en el sector oeste de la ciudad.
Viotti remarcó que gran parte de estas intervenciones se desarrolla de manera articulada entre el municipio, el Gobierno provincial y el sector privado, especialmente en proyectos vinculados a la futura Villa Olímpica, que luego será destinada a uso habitacional.
Contexto económico y medidas de ajuste
En paralelo, el jefe municipal advirtió por el impacto del escenario económico nacional en las finanzas locales. Según detalló, la ciudad proyectaba un presupuesto superior a los 90.000 millones de pesos, pero las estimaciones actuales la ubican cerca de los 70.000 millones, lo que representa una caída de alrededor del 25% de los recursos previstos.
Frente a esta situación, el municipio comenzó a implementar medidas de ajuste, entre ellas la reducción del servicio de transporte público -que dejará de funcionar los días sábados-, la revisión del ritmo de obras y una optimización del gasto corriente.
“Son decisiones necesarias para no endeudar el municipio y garantizar la prestación de los servicios”, explicó Viotti, al señalar además la baja en la actividad económica y en la recaudación de tributos locales como factores determinantes.
Finalmente, el intendente sostuvo que la gestión busca sostener el equilibrio fiscal sin frenar el desarrollo urbano y deportivo de la ciudad, en un contexto que calificó como “complejo” para los gobiernos locales.





















