La localidad de La Gallareta, en el departamento Vera, fue otra de las zonas castigadas por el intenso temporal que azota al norte provincial. Con registros que alcanzaron los 258 milímetros en un lapso de tiempo muy corto, la comunidad enfrentó momentos de zozobra, aunque la infraestructura respondió favorablemente.
En diálogo con LT9, el presidente comunal Fernando Nicola calificó la situación como excepcional: “Tuvimos una lluvia de 280 milímetros hace poco, pero repartida en dos o tres días. Esto fue en menos de 12 horas, con un pico de 158 milímetros en menos de tres horas. Una verdadera locura de agua”, graficó el mandatario.
Escurrimiento y asistencia
A pesar de la intensidad de la precipitación, Nicola llevó tranquilidad a la población al confirmar que no se registraron evacuados. “A las 6:30 de la mañana, una vez que paró de llover, el 90% del pueblo ya estaba sin agua. Solo el barrio Santa Teresita quedó con algunos anegamientos donde seguimos trabajando”, explicó.
El intendente atribuyó la rápida respuesta del sistema de drenaje a las obras que se vienen realizando en la localidad. “Las familias están en sus viviendas y eso nos deja tranquilos; significa que los trabajos de desagües dieron resultado”, añadió.
La zona rural, el punto más crítico
Si bien el acceso principal a la localidad se encuentra normalizado, la preocupación mayor se centra en los caminos de calzada natural. “Veníamos realizando obras grandes e importantes en la zona rural, pero tanta agua junta destruye todo. Además, todas las cañadas y arroyos de la región están llenos, lo que hace que el escurrimiento hacia el Paraná sea muy lento”, detalló Nicola.
Monitoreo y prevención ante nuevos avisos
Desde la Intendencia confirmaron que mantienen un contacto permanente con Protección Civil de la Provincia. No obstante, el ánimo está condicionado por el pronóstico meteorológico.
“El panorama no es alentador. Para el domingo está pronosticada más lluvia, por lo que estamos trabajando para adelantarnos y limpiar lo que sea necesario. Ojalá el tiempo nos dé una tregua porque ahora es imposible trabajar en los caminos por la humedad del suelo”, concluyó el Fernando Nicola
