El debate sobre la reforma electoral en Santa Fe ya está en marcha en la Legislatura provincial, impulsado por la necesidad de adecuar el sistema normativo tras la reciente reforma constitucional.
En este escenario, se consolidan dos iniciativas principales que ordenan la discusión: la presentada por el frente oficialista Unidos para Cambiar Santa Fe y la impulsada por el bloque de diputados del Partido Justicialista (PJ), que encabeza el exgobernador Omar Perotti.
En su columna semanal en Amanecer no es poco, Balangione explicó que la reforma electoral no puede analizarse de manera aislada, ya que impacta en múltiples áreas del sistema institucional.
En esa línea, sostuvo que durante la Convención Constituyente se buscó “ampliar la participación democrática” y, al mismo tiempo, establecer límites a la permanencia en los cargos públicos.
Según detalló, el nuevo esquema de mandatos establece que todos los cargos electivos -gobernador, vicegobernador, legisladores, intendentes y concejales- podrán ejercer como máximo dos períodos en total, es decir, una sola reelección posible, ya sea consecutiva o no. De esta forma, nadie podrá permanecer más de ocho años en el mismo cargo.
En el caso del gobernador y vicegobernador, también se fija la posibilidad de una sola reelección. Para legisladores provinciales, intendentes y concejales, el criterio es equivalente: se elimina la reelección indefinida que regía hasta ahora y se establece un tope uniforme para todo el esquema representativo.
“Antes no existían límites para legisladores, ahora se fija un máximo de ocho años en el cargo”, precisó.
Debates pendientes y nuevas herramientas de participación
En relación a los proyectos en discusión, Balangione remarcó que varios aspectos quedaron sin reglamentación y deberán ser definidos por ley, como la organización del Tribunal Electoral y la implementación de nuevos mecanismos de participación ciudadana.
Entre las incorporaciones más novedosas, destacó la revocatoria de mandato, una herramienta que permitirá a la ciudadanía remover a funcionarios electos antes de finalizar su período en casos de mal desempeño.
“Es un mecanismo muy importante, aunque exigente en requisitos y con un uso limitado para evitar su abuso”, explicó.
En ese sentido, comparó la incorporación de estos instrumentos con modelos de democracia directa presentes en otros países como Suiza, donde existen consultas populares y referéndums de manera frecuente.
Balangione remarcó que muchos de estos cambios aún dependen de su reglamentación y que su aplicación concreta se irá definiendo en los próximos meses. Además, advirtió que la reforma dejó temas abiertos que seguirán en debate legislativo.
“Todavía hay muchas cuestiones en construcción y es importante seguir discutiéndolas porque hacen a la organización del poder en la provincia”,concluyó.





















