La Escuela N° 39 “9 de Julio”, ubicada en Colastiné Norte, volvió a ser víctima de un robo y, como consecuencia del hecho, este martes no se dictaron clases con normalidad.
En diálogo con el móvil de LT9, Gabriela Milessi, presidenta de la cooperadora de la institución, señaló que se trata del quinto robo que sufren en lo que va del año y reclamó medidas para evitar que los episodios continúen.
Robaron la bomba del comedor y dejaron cables expuestos
Según explicó Milessi, en el último robo los delincuentes se llevaron la bomba del comedor y dejaron cables expuestos dentro del establecimiento.
Ante esta situación, las familias decidieron retirar a sus hijos de la escuela por una cuestión de seguridad. Además, sin la bomba, la institución no podía garantizar el funcionamiento habitual del comedor, que brinda desayuno y almuerzo a los estudiantes.
“Los padres decidimos llevarnos los chicos a nuestra casa”, explicó la presidenta de la cooperadora en diálogo con LT9. La decisión estuvo vinculada principalmente al riesgo que representaban los cables expuestos y a la imposibilidad de garantizar el servicio de alimentación.
Es el quinto robo en lo que va del año
Milessi manifestó su preocupación por la reiteración de los hechos y sostuvo que la escuela atraviesa una situación que se repite de manera consecutiva.
La institución cuenta con aproximadamente 365 alumnos y, ante cada robo, la cooperadora debe afrontar nuevamente los gastos para reponer los elementos sustraídos.
“Tratamos de hacer beneficios para poder volver a comprar las cosas, pero tampoco es justo volver a pedirle a los padres que colaboren y otra vez nos pasa lo mismo”, sostuvo.
La cooperadora busca reunir fondos para comprar otra bomba
La prioridad ahora es conseguir una nueva bomba para que el comedor pueda volver a funcionar con normalidad. Milessi explicó que la cooperadora no dispone actualmente de los recursos suficientes para afrontar el gasto.
Por ese motivo, evalúan realizar actividades para recaudar fondos y también solicitar una colaboración entre las familias.
“Entre todos los padres ponemos un poquito cada uno para poder comprar la bomba”, explicó la presidenta de la cooperadora.
Mientras tanto, la comunidad educativa espera que se refuercen las medidas de seguridad y que los elementos robados puedan ser recuperados.
Milessi también destacó el trabajo policial ante cada denuncia, aunque remarcó que el principal reclamo es que los objetos sustraídos puedan ser recuperados y que se eviten nuevos robos en la institución.
