El Gobierno de Santa Fe ya superó los 4,2 millones de metros lineales de fisuras selladas en la red vial pavimentada, como parte de un plan de mantenimiento que comenzó en 2024 y continúa durante este año. La iniciativa, impulsada por la gestión de Maximiliano Pullaro a través de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), busca frenar el deterioro del asfalto y evitar que las grietas se conviertan en baches que requieran reparaciones de mayor costo.
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, explicó que el sellado permite impedir que el agua ingrese en las fisuras y avance hacia las capas inferiores del pavimento. De esta manera, se interrumpe el proceso de deterioro antes de que se produzcan daños más profundos.
El funcionario destacó que la política vial provincial no se limita a la pavimentación, repavimentación y construcción de rotondas y puentes, sino que también contempla el mantenimiento preventivo de los corredores existentes. En ese sentido, sostuvo que invertir en estas tareas permite evitar intervenciones futuras mucho más costosas.
El programa se desarrolló mediante distintas licitaciones. En 2024, la Provincia contrató el sellado de 1.200.000 metros lineales, cuyos trabajos se ejecutaron entre ese año y parte de 2025. Posteriormente, en 2025, se licitaron otros tres millones de metros, con intervenciones que se extendieron durante ese período y los primeros meses de 2026.
Actualmente, las tareas continúan mediante distintos grupos de reparaciones que mantienen contratos vigentes. Desde Vialidad aclararon que los trabajos no se realizan sobre tramos continuos, sino que se distribuyen entre las diferentes grietas detectadas en rutas y departamentos.
El administrador general de la DPV, Pablo Seghezzo, destacó que se trata de una de las alternativas de mantenimiento más económicas del organismo, debido a que permite proteger grandes superficies de pavimento con una inversión relativamente baja. También explicó que actuar a tiempo evita que el agua alcance la base de las rutas, una situación que puede obligar a realizar reconstrucciones mucho más complejas y costosas.
Las intervenciones comprenden numerosas trazas provinciales, entre ellas las rutas 1, 2, 3, 4, 4s, 6s, 10, 13, 14, 15, 17, 18s, 20, 26, 33s, 39, 52s, 61, 62, 63, 68, 69s, 81s, 91, 93, 94, 95 y 304s, además de otros corredores.
El sellado de fisuras integra una estrategia más amplia de conservación de la infraestructura vial, que incluye trabajos de bacheo y distintos grupos de reparaciones ejecutados desde 2024 y previstos para 2026.
En total, los 16 contratos específicos de sellado de fisuras —ocho correspondientes a 2024 y otros ocho a 2025— representan una inversión provincial de $ 10.000 millones.
