Este jueves la Cámara de Diputados de la Nación otorgó media sanción al nuevo Régimen Penal Juvenil que reduce la edad de imputabilidad de 16 a 14 años.
Con 149 votos a favor y 100, la iniciativa impulsada por el oficialismo, modifica uno de los pilares del sistema penal argentino vigente desde 1980 y ahora será debatida en el Senado para su sanción definitiva.
En este marco, una de las legisladoras que representa a la provincia de Santa Fe, Gisela Scaglia -Provincias Unidas-, destacó la relevancia de la medida.
En diálogo con Amanecer no es Poco, Scaglia destacó que “este proyecto refleja el sentir de la sociedad que esperaba la baja de imputabilidad” y agregó que “dolía mucho ver casos cometidos por menores que luego no recibían ningún tipo de condena”.
Aunque aclaró que la ley no es perfecta y que hubiera preferido otros ajustes, Scaglia sostuvo que representa “un paso adelante para la Argentina” y subrayó que, cuando un joven actúa con plena conciencia de sus actos, “el delito que se comete tiene que ser penado de la misma manera”.
Casos que aceleran el debate
El debate sobre la baja de imputabilidad se da en un contexto marcado por casos recientes de delitos cometidos por menores, como el de Jeremías Monzón, lo que -según Scaglia- “pone en evidencia la necesidad de una ley que hace 25 años tendría que haber estado sancionada en la Argentina”.
Por otra parte, la legisladora aclaró que la normativa no es retroactiva, pero subrayó que hechos como este “se convierten en un hito que explica por qué uno tiene que llevar adelante estas leyes y por qué son necesarias”.
Scaglia también advirtió sobre la necesidad de diferenciar contextos y sostuvo que “no todos los adolescentes que cometen delitos provienen de situaciones de vulnerabilidad social o violencia familiar. No pongamos a todos en la misma bolsa”.
En este línea, reconoció que “el Estado tiene que intervenir con más inversión social en los casos de jóvenes vulnerables”, aunque sostuvo que “eso no explica todos los delitos”.
