Un caso ocurrido a comienzos de la década del 80 en el interior argentino volvió a instalarse en la agenda informativa tras la difusión de un video con material testimonial directo. El protagonista fue Armando Sordi, quien junto a su esposa, sus dos hijas pequeñas y su suegra vivió una experiencia límite durante la madrugada del 25 de diciembre de 1983.
La familia iba a una celebración cuando decidió emprender viaje por una ruta rural poco transitada. La beba más pequeña, de apenas tres meses, lloraba sin descanso, lo que motivó el traslado nocturno hacia una localidad cercana para buscar atención médica. El trayecto avanzaba con normalidad hasta que un resplandor intenso surgió a un costado del camino.
Según el relato, una enorme forma luminosa descendió, se detuvo frente al vehículo y comenzó a desplazarse a baja altura. La intensidad de la luz iluminó el entorno como si fuera de día. El objeto pasó por encima del automóvil, realizó maniobras imposibles y apagó sus luces al cruzarse con otro rodado, retomando luego el brillo original.
En medio del desconcierto, el conductor detuvo la marcha y descendió del auto. A partir de ese momento, los recuerdos se fragmentan. Minutos —o más de una hora— quedaron fuera de la memoria consciente. Armando recuperó la noción de la realidad varios kilómetros más adelante, manejando, sin poder explicar cómo había llegado hasta allí.
Años después, una regresión realizada únicamente a su esposa aportó nuevos elementos inquietantes: sensación de calor extremo, un entorno completamente blanco, aislamiento total y la presencia de entidades que habrían impuesto límites al recuerdo consciente. La beba, que estaba en brazos de su madre al inicio del episodio, no aparecía en esos registros mentales.
El propio Armando relató públicamente su experiencia en un congreso especializado y dejó un testimonio grabado donde habla del tiempo perdido, la cercanía del objeto y el impacto emocional duradero. Lejos de buscar fama, sostuvo que el episodio modificó su forma de entender la realidad y lo impulsó a acercarse a la investigación del fenómeno.
El caso se suma a otros episodios registrados en fechas festivas, muchos de ellos con patrones similares: rutas vacías, luces inteligentes, interrupciones del entorno natural y lapsos de conciencia ausentes. A más de cuatro décadas de los hechos, el material difundido vuelve a plantear una pregunta incómoda: ¿qué ocurrió realmente aquella noche y por qué aún no tiene explicación?
El video adjunto permite acceder al testimonio original y reconstruir uno de los relatos más impactantes vinculados al fenómeno OVNI en el país.






















