La planta de Sudamericana de Lácteos, ubicada en la localidad de Díaz, departamento San Jerónimo, comenzó a retomar su actividad luego de atravesar meses de una profunda crisis que puso en riesgo la continuidad de la empresa y los puestos de trabajo.
La fábrica había dejado de pagar los salarios y acumulaba dificultades que generaron una fuerte preocupación en una comunidad donde la industria representa una de las principales fuentes de empleo.
En diálogo con Qué temprano que arrancaste, el presidente comunal de Díaz, Juan José González, confirmó que la empresa cambió de propietarios, aunque por el momento continúa operando bajo la marca Sudamericana de Lácteos.
“Hoy ver que ya ingresó materia prima para la producción y ver pasar por la fábrica los vehículos de la gente que ya estaba trabajando, que estaban limpiando para comenzar, es una muy buena noticia”, destacó González.
La situación había generado especial preocupación porque la planta emplea a alrededor de 80 personas y tiene un peso significativo en la economía de Díaz. En marzo, cuando la crisis todavía no tenía una salida definida, desde la Comuna incluso habían planteado la posibilidad de conformar una cooperativa de trabajadores para evitar el cierre de la fábrica.
Un acuerdo que permitió preservar los puestos de trabajo
Uno de los puntos más importantes del acuerdo fue la preservación de la totalidad de los puestos de trabajo. González explicó que el cambio de titularidad estuvo acompañado por una negociación entre los nuevos propietarios y el gremio, que permitió garantizar la continuidad laboral, aunque con una reducción de la jornada de los trabajadores.
“Es una negociación que hicieron entre el nuevo titular y el gremio, así que llegaron a un buen acuerdo de mantener la totalidad de la gente”, explicó.
La planta comenzó esta nueva etapa con una capacidad de producción menor a la habitual. Según se explicó durante la entrevista, actualmente trabaja con unos 100 mil litros de leche, frente a los aproximadamente 250 mil litros que recibía habitualmente, y en esta primera instancia se concentrará en la elaboración de queso barra.
La expectativa es que, a medida que la situación económica de la empresa se estabilice, pueda aumentar progresivamente la producción y también la carga horaria de los trabajadores.
“Lo importante es que la fábrica siga produciendo y la gente siga trabajando”, remarcó González, quien valoró el acuerdo alcanzado en un contexto complejo para el sector lácteo.
La apuesta a ampliar la planta
En cuanto a los próximos pasos, González señaló que ya mantienen conversaciones con los nuevos titulares para avanzar en proyectos que permitan ampliar la capacidad productiva de la fábrica y generar más puestos de trabajo.
En este punto, uno de los principales desafíos está vinculado con la infraestructura. Por eso, uno de los objetivos es concretar la llegada del gas a la planta desde el gasoducto ubicado sobre la autopista Rosario-Santa Fe, a unos 16 kilómetros de Díaz. Según explicó González, contar con este servicio permitiría ampliar las instalaciones e incorporar nuevos procesos productivos.
“Si tienen gas en algún momento, ellos harían una ampliación de la fábrica, seguirían construyendo para hacer otro tipo de trabajo”, señaló.
Además, los nuevos propietarios evalúan incorporar paneles solares para abastecer energéticamente a la planta y, eventualmente, aprovechar el excedente para la localidad.
Estas iniciativas, según González, abren una perspectiva diferente después de meses de incertidumbre. “Así que sería mayor producción, cantidad de necesidades de mano de obra. Seguimos trabajando y pensando en un futuro en que se va a agrandar”, sostuvo.
Finalmente, el mandatario local, recordó que, cuando comenzó el conflicto, viajó hasta Villa María para conocer de primera mano la situación de los entonces titulares y evaluar alternativas. Incluso se había planteado una propuesta de cooperativa de trabajo para que los empleados pudieran hacerse cargo de la planta si no aparecía un comprador.
“La Comuna siempre estuvo al lado de los trabajadores de la empresa y del problema”, afirmó González, quien destacó que durante los meses en los que los empleados no percibieron sus ingresos se buscó asistirlos desde la administración local.
La reapertura de Sudamericana de Lácteos representa así un alivio para Díaz, después de un proceso que había puesto en riesgo una fuente laboral central para la localidad. La expectativa ahora está puesta en que la empresa pueda estabilizarse, incrementar su producción y recuperar progresivamente el nivel de actividad que tenía antes de la crisis.
