La planta de Fate, ubicada en la localidad bonaerense de San Fernando, atraviesa un fuerte conflicto luego de que la empresa anunciara el cierre de sus instalaciones “hasta nuevo aviso” en el marco de una reestructuración.
La decisión fue comunicada mediante un aviso pegado en la puerta del establecimiento. Según denunciaron los trabajadores, no hubo reuniones previas ni explicaciones formales. La medida generó una reacción inmediata dentro y fuera de la fábrica.
En diálogo con Amanecer no es Poco, Claudio Mora, operario con 18 años de antigüedad, relató que un grupo de empleados permanece dentro de la planta como acción de lucha para defender los puestos de trabajo. “Cerraron la instalación con un comunicado en la puerta y no nos dejaron ingresar. No tenemos ninguna explicación oficial”, afirmó.
Ocupación de la planta y fuerte operativo policial
Mora explicó que actualmente quedan más de 500 trabajadores dentro de la fábrica. El plantel llegó a ser de 1.600 empleados. En los últimos 14 meses, aseguró, no hubo recomposición salarial, lo que provocó que muchos compañeros renunciaran ante la caída del poder adquisitivo.
“Hoy son más de 500 familias las que están siendo empujadas a la calle, sin preparación y sin diálogo”, sostuvo.
El trabajador denunció además un amplio despliegue de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en el predio. Según indicó, hay más de diez patrulleros dentro de la planta y móviles recorriendo el perímetro. También señaló que se registraron momentos de tensión en la puerta, con represión a trabajadores que intentaban ingresar y la demora del secretario general del gremio.
Ante el temor de un desalojo, parte de los operarios decidió subir a los techos. Desde allí permanecen como medida de resguardo y visibilización del conflicto. “Estamos ejerciendo nuestro derecho a luchar por el trabajo. No somos delincuentes”, remarcó Mora.
El conflicto se produce en la previa del tratamiento de la reforma laboral en el Congreso. Para los trabajadores, el contexto no es casual. Consideran que la empresa podría estar especulando con cambios en el esquema indemnizatorio o en las condiciones de contratación.
Hasta el momento, no hubo instancia formal de conciliación ni presencia de directivos en la planta. Los trabajadores convocaron a organizaciones sociales, sindicales y a la comunidad de San Fernando a acercarse a la puerta de la fábrica para acompañar el reclamo y evitar un eventual desalojo.
