El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que “hablará” con los dirigentes iraníes, pero sin precisar cuándo ni quiénes serían sus interlocutores, según una entrevista con The Atlantic difundida el domingo.
“Ellos quieren hablar, y yo he aceptado hablar, así que hablaré con ellos. Deberían haberlo hecho antes”, dijo, de acuerdo con las declaraciones recogidas por esta revista estadounidense. “La mayoría de esa gente ha muerto. Algunos de aquellos con quienes estábamos negociando han muerto”, añadió Trump, quien consideró que los dirigentes iraníes “quisieron pasarse de listos”.
Trump se mostró convencido de que un levantamiento popular contra el régimen iraní es inminente, citando las celebraciones observadas en las calles de Irán y entre la diáspora en ciudades como Nueva York y Los Ángeles. “Eso va a ocurrir. Lo están viendo, y creo que va a pasar. Mucha gente está extremadamente feliz allá”, afirmó. Sin embargo, cuando se le preguntó si Estados Unidos prolongaría los bombardeos para apoyar una eventual rebelión, el mandatario se mostró evasivo: “Tengo que analizar la situación en el momento en que ocurra. No se puede dar una respuesta a esa pregunta.”
Consultado sobre posibles amenazas iraníes renovadas contra territorio estadounidense, Trump se negó a dar detalles. Sobre el impacto económico del conflicto, restó importancia a las proyecciones más pesimistas: “Esto podría haber sido un enorme aumento de precios del petróleo si las cosas hubieran salido mal”, señaló, descartando además que la guerra afecte las perspectivas republicanas en las elecciones de medio término. “Tenemos la mejor economía que hemos tenido jamás”, aseguró.
La apertura al diálogo contrasta con la intensidad de los combates en curso. Israel lanzó este domingo una nueva oleada de bombardeos sobre Teherán, mientras los Guardianes de la Revolución iraníes llevaban lanzadas al menos ocho oleadas de misiles y drones contra Israel y bases militares en el Golfo.
