Un episodio que generó fuerte repercusión en el fútbol de Estados Unidos terminó con el despido de Federico Higuaín, exjugador de Colón, de su cargo como entrenador del equipo filial de Columbus Crew.
El hecho ocurrió durante un encuentro disputado el pasado 23 de agosto. Según la denuncia presentada por la Asociación de Árbitros Profesionales, Higuaín sujetó con fuerza la mano de una árbitra y se negó a soltarla pese a que ella se lo pidió en tres oportunidades. Además, el entrenador habría pronunciado una frase de carácter sexista: “No olvides que este es un juego de hombres”.
Inicialmente, el argentino recibió una suspensión de dos partidos, sanción que fue cuestionada públicamente por la entidad que representa a los árbitros, que la consideró insuficiente ante la gravedad de los hechos denunciados. Luego de que el caso tomara mayor dimensión, Columbus Crew decidió terminar la relación laboral con Higuaín. Issa Tall, gerente general de la institución, explicó que la determinación estuvo vinculada al incumplimiento de los estándares de liderazgo que el club espera de quienes integran su estructura.
El apellido tiene una historia particular en Columbus: Federico disputó siete temporadas en la MLS y se transformó en uno de los futbolistas destacados de la franquicia. Antes de desembarcar en Estados Unidos tuvo un importante paso por Colón de Santa Fe.
Higuain llegó al Sabalero en 2010 y convirtió 10 goles en 62 partidos. En julio de 2012, Colón transfirió el 50% de su pase a Columbus Crew en una operación que rondó los 650.000 dólares, iniciando así la extensa etapa del mediocampista en el fútbol estadounidense.
Ahora, años después de convertirse en referente del club dentro de la cancha, su etapa como entrenador de la institución terminó abruptamente a raíz de la grave denuncia protagonizada durante un partido de formación.
