La Selección Argentina femenina de beach handball tuvo un arranque auspicioso en el Mundial que se disputa en Croacia. Las Kamikazes mostraron toda su jerarquía en el debut y superaron con claridad a Filipinas por 2-0, sumando sus primeros puntos en el Grupo D.
El conjunto dirigido por Leticia Brunati dominó el encuentro desde el inicio y logró imponerse con parciales de 18-12 y 20-10, reflejando en el marcador la diferencia mostrada dentro de la arena. Las argentinas, que llegan al certamen como campeonas de los Juegos Mundiales y subcampeonas de la última Copa del Mundo, ratificaron su condición de candidatas con una actuación convincente.
Ahora, el próximo desafío será ante Dinamarca, uno de los rivales más exigentes de la zona. Mientras que El grupo se completa con Benín, además de Filipinas y las danesas.
La jornada, sin embargo, dejó sensaciones diferentes para el seleccionado masculino. Los Kamikazes protagonizaron un duelo muy parejo frente a Alemania, uno de los equipos más fuertes del circuito internacional, pero terminaron cayendo por 2-1 tras un emocionante shoot out.
Los dirigidos por Sebastián Ferraro comenzaron en desventaja al perder el primer set por 25-16, aunque reaccionaron de gran manera en el segundo, que ganaron 19-16 para forzar la definición. Allí, la paridad se mantuvo hasta el último lanzamiento, pero los europeos terminaron imponiéndose por 13-12.
A pesar de la derrota, el equipo argentino dejó una imagen positiva ante un rival de máxima exigencia y buscará recuperarse rápidamente en sus próximas presentaciones. Su siguiente compromiso será frente a Brasil, mientras que cerrará la fase de grupos ante Italia.
De esta manera, la primera jornada del Mundial dejó un balance mixto para los representantes nacionales: celebración para Las Kamikazes y una derrota con buenas sensaciones para Los Kamikazes, que todavía tienen margen para pelear por la clasificación en Croacia.
