Unión comenzó su camino en el Torneo Clausura con un empate 2-2 frente a Platense en Vicente López, en un encuentro que dejó una mezcla de orgullo y frustración.
El equipo dirigido por Leonardo Madelón mostró personalidad para revertir un resultado adverso en un contexto marcado por las inhibiciones que le impiden utilizar a sus incorporaciones, aunque sobre el final se quedó sin una victoria que parecía asegurada.
Durante la primera mitad, el Tatengue apostó por un planteo ordenado y esperó en su campo para salir rápido de contra. La primera ocasión clara fue para Cristian Tarragona, que se encontró con una gran respuesta del arquero local. Sin embargo, a los 23 minutos llegó el golpe para la visita: un centro terminó con el desafortunado desvío de Tomás Fagioli hacia su propio arco y significó el 1-0 para el Calamar.
Lejos de bajar los brazos, el conjunto rojiblanco reaccionó antes del descanso y generó varias oportunidades para alcanzar la igualdad. Lucas Gamba Aguirre y Lautaro Vargas exigieron al arquero de Platense, una de las grandes figuras de la noche, aunque la diferencia se mantuvo hasta el entretiempo.
En el complemento, Madelón movió el banco con los ingresos de Valentín Cerrudo y Santino Vera, quienes debutaron oficialmente con la camiseta de Unión. El equipo ganó intensidad, adelantó sus líneas y empezó a inclinar el desarrollo a su favor.
La recompensa llegó a los 26 minutos, cuando Juan Pablo Ludueña conectó de cabeza una pelota parada para establecer el empate. El impulso anímico continuó y, apenas siete minutos después, Cerrudo provocó un penal que Cristian Tarragona transformó en el 2-1 con una definición precisa desde los doce pasos.
Con la ventaja en el marcador y un equipo integrado por varios juveniles, Unión administraba el partido con inteligencia e incluso buscaba ampliar la diferencia. Sin embargo, cuando el triunfo parecía sellado, Platense encontró la igualdad a los 42 minutos por intermedio de Merlini. La acción fue revisada por el VAR y el gol terminó siendo convalidado.
El estreno del Tatengue dejó aspectos muy positivos, especialmente por la respuesta futbolística y anímica de un plantel condicionado por las bajas y las inhibiciones. Aunque el empate tuvo sabor amargo por la forma en que se escapó la victoria, el rendimiento mostró señales alentadoras para lo que viene en el campeonato.
