El Gobierno de la Provincia presentó este martes un informe clave sobre la evolución de la violencia de género en Santa Fe. Los datos reflejan una caída histórica en la cantidad de muertes violentas de mujeres, marcando el registro más bajo de los últimos 14 años. La presentación, realizada en el Ministerio de Justicia y Seguridad, contó con la participación del ministro Pablo Cococcioni y la fiscal del MPA, Carla Cerliani.
El desafío de la violencia “puertas adentro”
Durante el acto, el ministro Cococcioni destacó que, si bien el patrullaje y el control penitenciario lograron reducir los homicidios en la vía pública, el gran desafío actual es el ámbito privado. “Aquellos hechos que se producen en el contexto doméstico, dentro de la vivienda, ameritan un abordaje diferenciado. El Estado no siempre llega allí con herramientas tradicionales”, explicó.
En ese sentido, el funcionario anunció el inicio de la implementación de dispositivos electrónicos de control (tobilleras) para garantizar las medidas de distancia. “Ya tenemos las primeras dos tobilleras colocadas en la provincia. Disponemos de un cupo de 300 dispositivos domiciliarios y 200 duales”, detalló.
Cococcioni aclaró que el proceso será gradual y bajo estricto análisis técnico: “No es poner tobilleras al voleo. Cada caso requiere un análisis de viabilidad técnica (que haya señal, por ejemplo) y jurídica, decidido por un magistrado. Es una herramienta anticipatoria para cortar el ciclo de violencia antes del desenlace fatal”.
Femicidios y criminalidad organizada
Por su parte, la fiscal Carla Cerliani aportó una mirada profunda sobre cómo mutó la violencia en los últimos años. Si bien durante 2025 se registraron 30 muertes de mujeres (la mayoría femicidios íntimos), alertó sobre la persistencia de casos vinculados al delito complejo.
“Pudimos distinguir los femicidios tradicionales de aquellos cometidos en contextos de criminalidad organizada”, señaló Cerliani. Según la fiscal, muchas mujeres son víctimas de “venganzas” o son “coaccionadas” para cumplir órdenes territoriales de hombres que están presos. “Están subordinadas a organizaciones que disputan el comercio de estupefacientes”, advirtió.
Un cambio de paradigma en los protocolos
Ambos funcionarios coincidieron en que el descenso de la violencia general en las grandes urbes repercute directamente en la seguridad de mujeres y niños. La fiscal Cerliani remarcó que el análisis de los datos críticos de 2022 y 2023 fue lo que permitió al Ministerio Público de la Acusación cambiar sus protocolos de trabajo y llevar a juicio oral casos de femicidios vinculados a bandas criminales, un fenómeno antes invisibilizado.
