Tras el anuncio del Gobierno Provincial sobre un histórico plan de desendeudamiento para empleados públicos, las entidades mutualistas manifestaron su sorpresa y preocupación. En diálogo con La Nueva Nueve, Carlos Ghisolfo, titular de la mutual de los viales y referente de la Federación de Mutuales, cuestionó la premisa del plan y advirtió sobre consecuencias no deseadas.
Falta de consulta oficial
Ghisolfo reveló que el sector se enteró de la medida a través de los medios: “El conocimiento fue siempre periodístico. Recién la semana pasada pudimos juntarnos con el ministro y tomar conocimiento real de la situación. Había mucha desinformación porque no había una palabra oficial”, explicó el dirigente.
Para la Federación, el sistema de descuentos que regía desde 2011 (sistema QUAD) funcionaba correctamente con un tope del 50% del salario neto. “Ese límite servía para cuidar al empleado y para que las entidades no se excedieran. Esto que se anunció ahora nace de una premisa que no cuenta toda la historia: el principal problema no es el endeudamiento irreal, sino la pérdida del poder adquisitivo de los últimos años”, sentenció.
El riesgo de las “quiebras de moda”
Uno de los puntos más críticos señalados por Ghisolfo es el incremento de empleados que recurren a la Ley de Quiebras como una “salida fácil”. Según detalló, existe una zona gris en la ley que algunos estudios de abogados aprovechan: “El empleado se declara en quiebra, se le liberan todos los descuentos, se le ‘limpia’ el recibo y al año el juez lo rehabilita para volver a pedir créditos. Esto termina siendo una trampa dolosa”.
El dirigente advirtió que, al reducirse drásticamente la posibilidad de acceder a servicios mutuales (que incluyen farmacia, salud y educación, además de préstamos), muchos asociados podrían optar por la quiebra para recuperar liquidez inmediata.
El “pulpo” bancario
Finalmente, Ghisolfo planteó una preocupación sobre el destino de los fondos que se le liberarán al empleado. “Esa parte del sueldo que ya no se descontará por recibo corre el riesgo de caer en el ‘pulpo’ del sistema: el Banco de Santa Fe. Como el banco tiene la facultad de debitar directamente de la cuenta sueldo por tarjetas o seguros, lo que no se descuenta por un lado se lo terminará llevando el sistema bancario por el otro”, concluyó.
Respecto a la transición, confirmó que el Gobierno se comprometió a no aplicar la medida de forma retroactiva, garantizando el pago de las cuotas ya pactadas con las entidades, aunque los excedentes generarán una deuda interna del empleado con el Estado provincial.





















