El conductor de una camioneta, que transportaba una escalera, tumbó uno de los arcos que había colocado el municipio santafesino, con una altura máxima de 2 metros con 10 cm, para permitir solamente el paso de vehículos livianos sobre el puente del Parque Juan de Garay, tras los arreglos que se encararon por la aparición meses atrás de un socavón en la estrcutura.
De acuerdo al testimonio de los vecinos, el conductor de una camioneta hizo mal el cálculo, o prácticamente no le dio importancia a la estructura, y terminó derribando uno de los travesños del arco que se había instalado.






















