El intendente de la ciudad de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, defendió la continuidad del radar de Marcial Candioti al 2.700, luego del proyecto aprobado por el Concejo para que se analice la posibilidad de reemplazarlo por otros dispositivos, como reductores de velocidad o un mandapeatón.
Poletti aclaró que lo impulsado por La Libertad Avanza -y aprobado por el cuerpo deliberativo- fue “una factibilidad” y remarcó que los radares cumplen una función preventiva. “Todos los que sabemos dónde hay un radar bajamos la velocidad” sostuvo. Agregó que en el caso puntual de Marcial Candioti los datos muestran una reducción de infracciones y de velocidad promedio desde que el dispositivo fue señalizado correctamente.
El mandatario recordó además que ese radar fue colocado tras un accidente fatal ocurrido en la zona y cuestionó las críticas que apuntan a un supuesto fin recaudatorio. “Lo que queremos es prevenir. El radar tiene que ser visible, tiene que estar señalizado. No podemos tener un radar escondido para meter multas” afirmó.
Poletti también defendió el uso de radares como herramienta para reducir la siniestralidad vial y vinculó esas políticas con otras medidas implementadas por el municipio, como los controles de uso de casco. “No voy a descansar hasta que la ciudad de Santa Fe baje la accidentología vial, que es una de las principales causas de muerte” expresó.
Por último, el intendente criticó a quienes hablan “a través de un escritorio” y no están en el territorio. “Los que estuvimos en hospitales y trabajamos sobre accidentología sabemos que muchas veces se dice que son recaudatorios y acá podemos demostrar que los radares bajan los accidentes” concluyó el Dr. Poletti.





















