El gobierno cubano confirmó la muerte de 32 combatientes cubanos en Venezuela durante la intervención militar de Estados Unidos, cuyo objetivo fue capturar al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores.

En un comunicado oficial, La Habana precisó que las muertes se produjeron “como resultado del criminal ataque perpetrado por el Gobierno de Estados Unidos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela”, ocurrido en la madrugada del 3 de enero de 2026.
Según el texto, los fallecidos cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, a solicitud de organismos homólogos venezolanos.
Díaz-Canel decretó duelo nacional para los días 5 y 6 de enero en homenaje a los soldados caídos, a quienes les deseó “honor y gloria” y expresó su “gran afecto, admiración y orgullo por su heroico comportamiento”.
La confirmación oficial se conoció luego de que el The New York Times informara una cifra preliminar de 40 personas muertas tras la intervención militar.
La publicación del comunicado coincidió con una conferencia de prensa del presidente estadounidense Donald Trump, realizada a bordo del Air Force One durante un vuelo desde Florida a Washington, donde sugirió que numerosos cubanos habían muerto en el ataque y advirtió que Cuba estaba “a punto de caer”.






















