La Copa Libertadores levanta el telón para Rosario Central y Platense, los dos representantes argentinos que aún no habían hecho su presentación en esta edición. Con realidades diferentes pero expectativas altas, ambos equipos afrontarán compromisos exigentes en el inicio de la fase de grupos.
En Rosario, todas las miradas estarán puestas en el Gigante de Arroyito, donde Central volverá a competir en el certamen tras su ausencia reciente. El equipo buscará hacerse fuerte de local frente a Independiente del Valle, un rival siempre incómodo en el plano internacional. Sin embargo, el gran atractivo de la noche será la presencia de Ángel Di María, quien encabeza la ilusión auriazul.
El “Fideo”, con una trayectoria repleta de títulos, afronta este desafío con el objetivo de sumar la Libertadores a su palmarés. Su experiencia y jerarquía aparecen como piezas clave para un equipo que pretende ser competitivo en un grupo que exigirá al máximo desde el comienzo.

Por su parte, en Vicente López se vivirá una jornada que quedará marcada en la historia del club. Platense disputará por primera vez la Copa Libertadores y lo hará ante su gente, en un duelo de alto voltaje frente al Corinthians de Brasil. El Calamar llega a este torneo tras haber conseguido el título local que le dio el boleto a esta competencia, y ahora buscará trasladar ese impulso al plano internacional.
El equipo sabe que tendrá enfrente a un rival de peso, con historia y experiencia en estas instancias, pero confía en hacerse fuerte en casa y dar el golpe. La expectativa es enorme en los hinchas, que acompañarán un momento único para la institución.
Así, entre el regreso de un grande con una figura de talla mundial y el estreno soñado de un club que empieza a escribir su historia internacional, el fútbol argentino vuelve a decir presente en la Libertadores con dos capítulos cargados de emoción.






















