El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este viernes que la Argentina cerró el año 2025 con un superávit fiscal primario de $11,7 billones, equivalente al 1,4% del PBI, mientras que el resultado financiero fue positivo en $1,45 billones, es decir, un 0,2% del Producto Bruto Interno. El dato se da a conocer antes de la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que se retomará en febrero.
“El año 2025 culminó con un superávit primario de $11,76 billones y un superávit financiero de $1,45 billones, equivalentes aproximadamente a 1,4% y 0,2% del PIB, respectivamente”, expresó Caputo en su cuenta de la red social X.
En relación al último mes del año, el ministro explicó que, en línea con la estacionalidad del gasto público, durante diciembre de 2025 el Sector Público Nacional registró un déficit primario de $2,87 billones y un déficit financiero de $3,29 billones. No obstante, aclaró que estos números no alteran el resultado anual positivo.
Las metas fiscales con el FMI
De acuerdo con el último staff report del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicado en julio, la Argentina debía alcanzar una meta nominal de superávit primario de $10,4 billones, objetivo que fue superado en $1,3 billones. Este desempeño será evaluado en la próxima revisión del acuerdo prevista para febrero.
Si bien la meta indicativa en términos del PBI había sido fijada en 1,6%, y el resultado final fue de 1,4%. Esto se explica, en parte, por una inflación anual del 31,5%, que elevó el PBI nominal por encima de las proyecciones realizadas a mediados de año.
Gasto social y programas protegidos
Caputo también destacó que el gasto primario de 2025 fue 27% inferior al de 2023 en términos reales, aunque remarcó que la reducción se logró sin afectar los programas sociales dirigidos a los sectores más vulnerables.
En ese sentido, precisó que el gasto destinado a la Asignación Universal por Hijo (AUH) y a la Tarjeta Alimentar creció un 43% en términos reales en la comparación entre diciembre de 2025 y diciembre de 2023. Ese refuerzo permitió que estos programas representen el 92% de la canasta básica alimentaria, frente al 55% registrado dos años atrás.
Baja de impuestos y ancla fiscal
El ministro de Economía recordó que el superávit se alcanzó junto con una reducción de impuestos equivalente a más del 2,5% del PBI desde 2024, que incluyó la eliminación del Impuesto PAÍS, la baja de derechos de exportación e importación en múltiples posiciones arancelarias, la reducción de impuestos internos y la eliminación del Impuesto a la Transferencia de Inmuebles.
Además, señaló que en diciembre de 2025 se aplicó una nueva reducción de derechos de exportación, de dos puntos porcentuales para soja, trigo y cebada, y de un punto para maíz, sorgo y girasol.
Caputo reafirmó que el ancla fiscal es uno de los pilares centrales del programa económico, ya incorporado en el Presupuesto 2026, y sostuvo que el orden en las cuentas públicas permitirá continuar devolviendo recursos al sector privado mediante nuevas reducciones impositivas.

Los números del sector público, privado y subsidios
Las transferencias corrientes alcanzaron los $4.222.622 millones, lo que representa un alza interanual de 29,7%. Aquellas correspondientes al sector privado presentaron un crecimiento de $870.190 millones (35,3%).
Por su parte, las transferencias corrientes al sector público realizadas en diciembre alcanzaron los $843.172 millones (7,%). Por último, los subsidios económicos se ubicaron en $957.213 millones (13,4%), donde los energéticos subieron 12,1%, mientras que los destinados al transporte lo hicieron en 19,7% interanual.
“El ancla fiscal es un pilar fundamental del programa económico desde el primer mes de gestión, y que se encuentra cristalizado en el Presupuesto 2026. El orden en las cuentas públicas y el crecimiento económico permitirán continuar devolviendo recursos al sector privado en la forma de reducción de impuestos, que desde 2024 ya alcanzó más de 2,5% del PIB”, cerró el jefe de Hacienda.
Fuente: A 24






















