En sus primeros cinco meses en el cuerpo legislativo, Gastón “Tati” Restagno busca imprimirle un ritmo territorial a su banca. En diálogo con LT9, el edil de la militancia social no solo defendió su proyecto para transformar la abandonada fábrica Praxair en un “refugio” cultural y de oficios para los pibes de barrio Chalet, sino que también analizó el escenario político local con dureza.
“El Concejo parecía más una escribanía del Intendente que un poder independiente. Estamos tratando de llevar discusiones que, por la mayoría automática del oficialismo, muchas veces no llegan al recinto”, disparó Restagno. Para el concejal, existe un “proceso de agotamiento” en la coalición Unidos: “Hace 19 años que gobiernan los mismos; cambian la figura del intendente, pero por abajo son los mismos y no tienen claro el modelo de ciudad que quieren”.
Recorrida por los barrios populares
Como contrapartida a lo que denomina una “política de planillas de Excel”, Restagno inició esta semana un recorrido por los barrios populares de Santa Fe. “Elegimos empezar por los últimos, por los lugares donde no acceden al menos a dos servicios básicos como agua, luz o cloacas. La política tiene que ser una construcción de abajo hacia arriba”, explicó.
La primera parada fue en Barrio Pompeya, donde se reunió con más de 50 vecinos. El diagnóstico fue alarmante: “Es uno de los epicentros de inundación. El gobierno no terminó la obra de desagües, quedó en un 40% y, mientras no esté al 100%, no sirve. Cada vez que llueve, los vecinos tienen el agua por las rodillas y pierden todo”. Además del déficit hídrico, el edil denunció la proliferación de microbasurales y la falta de una política habitacional seria.
Vivienda y el “modelo de la crueldad”
Restagno también manifestó su preocupación por el desfinanciamiento de las políticas de hábitat. “La Secretaría de Hábitat está desfinanciada. El año pasado se ejecutó apenas el 5% de lo destinado a programas de vivienda”, advirtió. En ese sentido, recordó que desde su banca presentó propuestas para que el municipio se haga cargo de los Procrear del Parque Federal y un plan estratégico para personas en situación de calle.
Por otro lado, se refirió al trato hacia los trabajadores de la economía informal: “Hace unas sesiones debatimos sobre el impuesto que se le cobra a los feriantes. Tenemos un gobierno municipal que le prohíbe conseguir el mango a quien vende frutillas en la peatonal. A gran parte de la dirigencia la atravesaron estos modelos de crueldad y deshumanización; nosotros tenemos la responsabilidad de cuidar el trabajo de cada vecino”.
Un refugio para evitar la violencia
Volviendo al proyecto de la ex fábrica Praxair, el concejal insistió en que la burocracia no debe frenar una necesidad social urgente. “Cuando el Estado se va, avanza el narcotráfico. Los pibes de Chalet pidieron un ‘refugio’, un espacio para aprender un oficio y crear comunidad. Nuestra tarea es mostrar que otra alternativa de ciudad, más humana y solidaria, es posible”, contó.
“Ese lugar es una postal del abandono en un punto estratégico. Tras el caso de Jeremías, se generó un debate genuino en el barrio sobre qué estamos haciendo por nuestros niños y adolescentes”, señaló el edil.
El camino legal y la “pared burocrática”
El proyecto enfrenta ahora un complejo recorrido administrativo. Como el municipio no tiene facultades para expropiar directamente, el Concejo debe enviar un “mensaje” a la Legislatura Provincial para que trate la ley de expropiación.
Sin embargo, Restagno denunció demoras en el tratamiento de las comisiones: “Estamos esperando hace un mes que el Ejecutivo municipal informe qué multas o intimaciones tiene el predio. A veces parece que hay que explicar lo obvio: por qué es importante un centro de formación para los pibes. Se encuentran con una pared burocrática que está lejos de solucionar la vida de la gente”, disparó.
Sobre la situación de los propietarios, el concejal comentó que la firma —que se fusionó hace años con otra compañía— ha cerrado plantas en todo el país producto de la política económica nacional. “No aparecen. Solo mandaron a limpiar el terreno tras una intimación reciente después de años de silencio. Es el momento de que ese espacio deje de ser un peligro y pase a ser una herramienta de transformación social”, concluyó.





















