El sistema de estacionamiento medido (SEOM) y las franquicias para frentistas y personas con discapacidad atraviesan una nueva etapa de implementación en la ciudad de Santa Fe, en medio de cuestionamientos por el reempadronamiento obligatorio que exige el municipio para mantener los beneficios.
La medida se da en el marco de la consolidación del sistema SEOM, que regula el uso del espacio público en el micro y macrocentro, y ha generado distintas expresiones de malestar en barrios residenciales y sectores políticos de la oposición.
En diálogo con Amanecer no es poco, el concejal del Partido Justicialista, Jorge Fernández, cuestionó con dureza el sistema de estacionamiento medido y el proceso de reempadronamiento que impulsa el municipio de Santa Fe para frentistas y personas con discapacidad.
EL edil sostuvo que la implementación del sistema generó “malestar creciente” en distintos barrios residenciales de la ciudad y apuntó contra lo que definió como una política centrada en la recaudación más que en la organización del tránsito.
Críticas al reempadronamiento
En lo que refiere al trámite de actualización de datos, Fernández advirtió que el trámite exigido para conservar beneficios no es accesible para todos los vecinos. Según planteó, muchas personas encuentran dificultades por deudas de multas o patentes, lo que impide completar el proceso.
“Reempadronarse no es un trámite sencillo”, afirmó, al señalar que incluso familias de personas con discapacidad han manifestado complicaciones por los costos asociados.
Cuestionamientos al sistema de estacionamiento
El concejal también criticó el impacto económico del sistema de estacionamiento en zonas como Candioti, barrio Sur y Constituyentes. En ese sentido, ejemplificó que un frentista podría llegar a pagar hasta 230 mil pesos mensuales para estacionar frente a su vivienda en determinados horarios.
“Es un montón de dinero para no obtener ninguna contraprestación del Estado”, sostuvo, y remarcó que el aumento del costo “no se corresponde con los ingresos de los vecinos”.
“No hay orden, hay más problemas“
Finalmente, el concejal cuestionó el argumento oficial sobre el “orden urbano” que busca el municipio con el sistema. En su visión, los resultados no se reflejan en una mejora del tránsito ni en el funcionamiento general de la ciudad.
“Lo único que vemos es un aumento de la recaudación, pero también del malestar de los vecinos”, afirmó, y pidió discutir la eficacia real de la medida.





















