El impacto del fenómeno de El Niño a finales de este año y principio de 2027 genera preocupación en diferentes barrios de la ciudad, principalmente aquellos que están cerca de los cursos de agua y que cuentan con anillos defensivos.
Este miércoles plantearon sus preocupaciones ante los micrófonos de LT9 vecinos de barrio El Pozo y también de Colastiné Sur, con realidades similares aunque reclamos diferentes a las autoridades municipales y provinciales.
El Pozo
Silvia Mendoza forma parte de la Asociación de Vecinos Autoconvocados de barrio El Pozo y manifestó la preocupación de los habitantes de este populoso barrio ubicado a la vera de la ruta 168.
Denunció que las defensas han sido rotas para abrir caminos de paso hacia el asentamiento. Ante esto, la asociación que representa solicitó tanto el arreglo de las estructuras como el traslado seguro de dicha gente.
Además, Mendoza lamentó que llevan años intentando lograr la reubicación de las personas en el asentamiento cercano a la playa Los Alisos, pero no han obtenido resultados.
Por último, aseguró que el sistema de defensa de la zona no ha recibido reformas dentro de los planes gubernamentales actuales, y remarcó que desde el año 1977 “esas defensas no tuvieron nada de mantenimiento”. Exigió previsión a los concejales antes de que la situación pase a mayores.
Colastiné Sur
La presidenta de la vecinal de Colastiné Sur, Marcela Fernández, se refirió también en diálogo con LT9 sobre el impacto de El Niño, la falta de mantenimiento de las defensas y un problema puntual por la obstrucción de un desagüe por una columna de media tensión.
En diálogo con “Está Pasando”, el panorama informativo de LT9, la vecinalista admitió que la población está “muy consternada, preocupada, alertada” debido a que “no se sabe a ciencia cierta cuánta agua puede venir” ni cuánta lluvia se registrará, lo que genera una gran incertidumbre entre los vecinos.
Sobre la columna de hormigon en medio de un desagüe, Fernandez explicó que en el mes de febrero una empresa subcontratada por la EPE colocó una columna de media tensión en medio del canal que transporta el agua hacia la casa bomba, sobre la calle principal. La razón original fue que un vecino, dueño de una quinta, había ocupado la vereda de forma indebida.
La diriegente vecinal advirtió sobre el riesgo que representa esta columna ante una lluvia copiosa, ya que podría retener ramas o tierra de las calles y generar un tapón. “¿Quién va a ir a limpiar en un momento de mucha lluvia?”, cuestionó, remarcando que el agua debe llegar sin problemas a la casa bomba.
La presidente de la vecinal reconoció que el intendente se comprometió a ocuparse del tema y la vereda ya fue liberada por el vecino, pero por ahora la columna no fue corrida. Fernández enfatizó que “si hay algún costo, que la pague el vecino por usurpar una vereda, no la tiene que pagar todo el barrio”. También acudieron a la Defensoría del Pueblo, amparándose en una ordenanza que prohíbe la obstrucción de desagües pluviales.
Por último, y sobre la falta de mantenimiento en las defensas, aseguró que “desde 2018 más o menos no se ha hecho nada” en cuanto al mantenimiento de las defensas. No obstante, adelantó que la próxima semana se realizará una recorrida por el terraplén junto a autoridades provinciales y municipales para evaluar la situación.
Además denunció la presencia de entre 20 y 30 vacas sueltas que pertenecen a personas ajenas al barrio. Explicó que estos animales “permanentemente están rumbeando ahí en el terraplén” y causan graves daños en la estructura de la defensa con sus pisadas, por lo que exigen una solución a este problema.





















