La situación de los trabajadores de FATE continúa atravesada por un conflicto que lleva más de seis meses y que, según denuncian desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA), se mantiene por un lockout de la empresa.
En este contexto tan complejo, los trabajadores reclaman una salida que permita retomar la producción y preservar los puestos de trabajo.
En diálogo con Amanecer no es poco, Miguel Richarderi, secretario ejecutivo seccional San Fernando del SUTNA, sostuvo que la información que manejan indica que la planta cuenta con materia prima suficiente para sostener la producción durante un período prolongado. Según afirmó, habría insumos para más de un año y medio.
“Tenemos materia prima dentro de la empresa inclusive para más de un año y medio de producción”, aseguró el dirigente, quien consideró que el conflicto responde a una disputa entre la empresa y el Gobierno nacional que no debería recaer sobre los trabajadores.
El impacto sobre miles de puestos de trabajo
En lo que refiere a la continuidad de los puestos laborales, Richarderi explicó que el impacto de la situación excede a los trabajadores que se desempeñan directamente en FATE. En ese sentido, señaló que la actividad de la planta sostiene una cadena de proveedores y otras industrias vinculadas con la fabricación de neumáticos.
“De manera indirecta y directa, la fábrica aproximadamente nuclea entre 3.500 y 4.000 puestos”, afirmó.
El dirigente también mencionó el cierre de plantas vinculadas con la producción de negro de humo y caucho sintético, que proveían materias primas para la industria del neumático.
Según planteó, el cierre de FATE y la falta de actividad repercuten sobre toda esa cadena productiva.
La situación de FATE, según Richarderi, forma parte de un escenario más amplio de dificultades para la industria nacional. El dirigente cuestionó las políticas del Gobierno, el desmantelamiento del INTI y el cierre de plantas vinculadas a la producción de neumáticos.
“La realidad no es alentadora para la clase trabajadora”, resumió.
Críticas al ingreso de neumáticos importados
Uno de los principales puntos de conflicto señalados por el sindicato es la apertura de las importaciones. Richarderi sostuvo que la política comercial del Gobierno nacional incrementó la competencia de los neumáticos asiáticos y puso en dificultades a los fabricantes locales.
El dirigente reconoció que la caída del poder adquisitivo afecta el consumo, pero planteó que el problema no se limita a una menor demanda. Según su interpretación, el mercado interno continúa teniendo una importante necesidad de neumáticos que ahora es abastecida cada vez más por productos importados.
Como referencia, señaló que durante la pandemia Argentina llegó a consumir alrededor de un millón de neumáticos mensuales y que, actualmente, estaría ingresando un volumen cercano a esa cifra en cubiertas asiáticas.
“Está cubriendo la demanda de lo que en la pandemia se cubría solamente con el mercado interno, que producía FATE, Pirelli y Firestone para lo que era la Argentina”, sostuvo.
Richarderi también cuestionó las diferencias de costos frente a los productos chinos y puso el foco en los controles de calidad y homologación de los neumáticos importados. En particular, manifestó preocupación por su utilización en camiones y otros vehículos de gran porte.
La preocupación por la producción nacional
Durante la entrevista, el dirigente sindical remarcó además el carácter estratégico que tiene la producción de neumáticos en el país. En ese sentido, señaló que FATE es actualmente la única empresa fabricante de cubiertas para camiones en Argentina.
“Si dejamos que la única fabricante de cubiertas de camión en Argentina desaparezca y dependamos de otro país, nos pasará lo que pasó en otros años”, advirtió.
Frente a este escenario, el sindicato busca visibilizar el conflicto y reclama la intervención de distintos sectores políticos para encontrar una alternativa.
“Yo creo que no tendríamos que quedar nosotros trabajadores en el medio”, afirmó Richarderi, al referirse a las diferencias entre la empresa y el Gobierno nacional.
El dirigente insistió en que los trabajadores deberían poder conservar sus puestos mientras se busca una solución al conflicto y cerró con un llamado a defender la producción local: “Defendamos la industria nacional”, expresó.
Finalmente, Richarderi comentó que lamentablemente reciben testimonios de trabajadores y familias que atraviesan dificultades para afrontar gastos básicos y reclamó respuestas frente a una situación que afecta a buena parte del movimiento obrero.





















