El 28 de agosto de 1963, Martin Luther King Jr. pronunció frente al Monumento a Lincoln uno de los discursos más importantes del siglo XX. Su “I Have a Dream” se convirtió en un símbolo universal de la lucha por los derechos civiles y contra el racismo. Cinco años después, King sería asesinado.
¿Quién fue Martin Luther King?
Martin Luther King Jr. fue un pastor bautista y uno de los principales líderes del movimiento por los derechos civiles de los afroamericanos en Estados Unidos.
Nacido en Atlanta en 1929, defendió la lucha contra la segregación racial mediante la protesta pacífica y la desobediencia civil, profundamente influenciado por las ideas de Mahatma Gandhi.
Su liderazgo lo convirtió en una de las figuras centrales de la lucha por la igualdad racial. En 1964 recibió el Premio Nobel de la Paz, convirtiéndose, con apenas 35 años, en una de las personas más jóvenes en obtenerlo.
“I Have a Dream”
El 28 de agosto de 1963, alrededor de 250.000 personas participaron en la Marcha sobre Washington por el Trabajo y la Libertad.
Frente al Monumento a Lincoln, King tomó la palabra y pronunció un discurso que quedó para siempre en la memoria colectiva.
“I Have a Dream” —“Tengo un sueño”— imaginaba un futuro en el que sus hijos pudieran vivir en un país donde no fueran juzgados por el color de su piel, sino por su carácter.
El discurso combinó denuncia, esperanza y una enorme potencia retórica. King reclamó el fin de la segregación y de la discriminación racial, pero también construyó una visión de futuro basada en la igualdad y la convivencia.
Con el paso del tiempo, aquel discurso trascendió la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos y se convirtió en uno de los grandes discursos políticos de la historia contemporánea.
El final de Martin Luther King
La lucha de King continuó después de aquella jornada. Pero el 4 de abril de 1968, mientras se encontraba en Memphis, Tennessee, fue asesinado.
King estaba en el balcón del Lorraine Motel cuando recibió un disparo. Tenía 39 años.
Su asesinato provocó una enorme conmoción en Estados Unidos y desencadenó disturbios en numerosas ciudades.
Sin embargo, su muerte no puso fin a las ideas que había defendido. Su figura terminó convirtiéndose en un símbolo mundial de la lucha por los derechos civiles, la igualdad y la resistencia pacífica.
Aquel sueño que pronunció en Washington en 1963 sobrevivió a su propio autor.
Y quizás allí reside la verdadera dimensión de Martin Luther King: no consiguió ver el mundo que imaginaba, pero logró que millones de personas comenzaran a imaginarlo.





















