El dato se suma a un escenario de mayor cautela entre los consumidores, que priorizan los gastos indispensables y postergan aquellas compras que pueden esperar.
Con este resultado, la actividad comercial acumula una baja del 2,4% en los primeros ocho meses del año.
Menos poder de compra y más cautela
Uno de los principales factores que condicionaron el movimiento comercial fue la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.
El aumento de los gastos vinculados a los servicios, sumado al nivel de endeudamiento de las familias, redujo el margen disponible para realizar compras no esenciales.
A esto se agregó una menor circulación de dinero después del período de vacaciones. El resultado fue un consumidor más selectivo, que compara precios, busca promociones y concentra sus gastos en productos necesarios.
Para los pequeños y medianos comercios, este comportamiento se tradujo en un mes prácticamente estable respecto de agosto del año anterior, pero con una caída marcada en relación con julio.
Casi la mitad de los comerciantes ve un escenario peor
La percepción de los propios comerciantes también refleja la dificultad que atraviesa el sector.
El 47,4% de los empresarios consultados consideró que su nivel de actividad se mantuvo sin cambios respecto de un año atrás.
Sin embargo, el 46,5% sostuvo que la situación de su negocio empeoró. El porcentaje aumentó frente a la medición anterior.
Solo el 6,1% manifestó haber registrado una mejora durante agosto.
Los números muestran así un escenario dominado por la estabilidad o el deterioro, con una proporción muy reducida de comercios que percibió una evolución positiva.
Qué esperan las pymes para los próximos meses
Las expectativas para el próximo año tampoco muestran un panorama uniforme.
El 43,9% de los comerciantes espera que su situación económica permanezca sin grandes modificaciones durante los próximos 12 meses.
Por otro lado, un 42,8% confía en una mejora, mientras que el 13,3% proyecta un empeoramiento.
La división entre quienes esperan una recuperación y quienes anticipan estabilidad refleja la incertidumbre que todavía existe sobre la evolución del consumo.
La inversión queda en segundo plano
La cautela también aparece al momento de decidir nuevas inversiones.
El 57,9% de los comerciantes considera que todavía no es un buen momento para invertir en sus negocios. Otro 28,6% no definió una posición, mientras que apenas el 13,5% respondió que sí es momento de realizar inversiones.
En un contexto de ventas débiles y consumidores más cuidadosos, muchas pymes optan por preservar liquidez y esperar mejores condiciones antes de asumir nuevos compromisos.
Algunos rubros lograron crecer
El comportamiento no fue igual en todas las actividades.
De los siete sectores relevados, cuatro terminaron agosto con números positivos frente al mismo mes del año anterior.
La mayor suba correspondió a Perfumería, con un incremento del 12,8%. Le siguieron Textil e indumentaria, con 6,4%; Calzado y marroquinería, con 1,2%; y Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, con 0,3%.
En cambio, tres sectores cerraron con resultados negativos.
El mayor retroceso se registró en Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con una baja del 4,8%. Después aparecieron Alimentos y bebidas, con -2,5%, y Farmacia, con -0,5%.
El comercio online vuelve a mostrar otra dinámica
Mientras las ventas generales retrocedieron, el canal digital tuvo un comportamiento diferente.
Las operaciones realizadas por internet en comercios que también cuentan con locales a la calle aumentaron 17,6% interanual durante agosto.
Además, registraron una mejora del 0,4% respecto de julio.
El dato marca una diferencia entre los canales de comercialización y muestra que, incluso en un escenario de consumo contenido, las ventas online continúan ganando espacio.
Un comercio pyme que espera señales de recuperación
Los resultados de agosto reflejan un mercado interno todavía débil, con consumidores que administran cuidadosamente sus ingresos y comerciantes que mantienen una postura prudente.
La caída mensual del 2,7% y el retroceso acumulado del año muestran que la recuperación del consumo todavía enfrenta obstáculos.
Mientras algunos rubros consiguen sostener o mejorar sus ventas, una parte importante de las pymes continúa priorizando la estabilidad y postergando decisiones de inversión.
El desafío para los próximos meses será recuperar capacidad de compra y generar condiciones que permitan que el consumo vuelva a convertirse en un motor de la actividad comercial.





















