En una nueva y emotiva entrevista de LT9 para recordar la trágica inundación de 2003 generada por el desborde del Río Salado, Caroline Högner, actual vicepresidenta de la Fundación Hospital de Niños “Dr. Orlando Alassia”, reconstruyó una de las historias más representativas de las pérdidas institucionales de aquel fatídico día: la pérdida total de la flamante “Casita de las Madres”.
La inauguración que el río impidió
“Recuerdo el entusiasmo que tenía el doctor Alassia que lideraba el proyecto con haber logrado construir la casa de las madres”, introdujo Högner al recordar el clima festivo que se vivía en las horas previas. El espacio estaba pensado para alojar a las mamás de los nenes internados en terapia intensiva.
Sin embargo, el destino de la obra dio un giro absoluto. La inauguración oficial estaba prevista exactamente para el mediodía del martes 29 de abril de 2003. “Estábamos todos la noche anterior coordinando para ir a la inauguración y llegó la mañana con todos estos rumores de que se venía el agua. Mucha incertidumbre hasta que decidimos suspender para ver qué pasaba”, recordó. El resultado fue devastador: horas más tarde, el edificio estaba bajo agua y solo se divisaban los techos.
La angustia en el techo y el volver a empezar
La dirigente de la fundación reveló una tensa anécdota que rodeó a la casita durante la crecida: Beba Reñé, una de las colaboradoras, había enviado a dos personas a cuidar las instalaciones. “Llegaron en canoas al techo y se quedaron toda la noche. En ese momento no había celulares para comunicarse y fue una noche de mucha incertidumbre. A la mañana siguiente fue un gran alivio saber que habían pasado la noche bien”, detalló Högner.
El golpe emocional y material fue durísimo para la entidad. La casa ya estaba impecable, equipada con camas, televisores y flamante mobiliario gracias a las donaciones de la comunidad. “Hubo que tirar todo, no se pudo rescatar nada. Fue un volver a empezar”, lamentó. Pese al dolor, gracias al apoyo de la sociedad y a la propia empresa constructora que se ofreció a reconstruirla, el espacio pudo abrir formalmente sus puertas el 3 de noviembre de ese mismo año. Por este motivo, la placa oficial contiene las dos fechas grabadas.
El sueño de la ampliación
En la actualidad, la Casita de las Madres continúa prestando un servicio vital y diario para las familias que llegan desde distintos puntos de la provincia al Hospital Alassia. Cuenta con un total de 16 camas, pero la demanda constante ya ha superado su capacidad física.
Högner reveló que ya disponen de un proyecto concreto y listo para encarar las obras de ampliación de la casa. Sin embargo, advirtió que la deprimida coyuntura macroeconómica y los elevados costos de la construcción impiden que la fundación pueda costearlo en el corto plazo, por lo que apelan siempre al continuo padrinazgo de los santafesinos.
