Familias, trabajadores y directivos de la asociación Un Mundo Especial realizaron un abrazo solidario para visibilizar la crítica situación que atraviesa la institución, que brinda atención a personas con discapacidad. La protesta se da en medio de una deuda creciente, falta de pagos y un contexto que, según denuncian, pone en riesgo la continuidad del servicio.
“Seguimos igual o peor que cuando empezamos”, advirtió una integrante de la comisión directiva, quien explicó que el paso del tiempo agrava el panorama: “La semana que viene ya vamos a deber otro mes y todavía no tenemos novedades de pago”. En ese marco, destacó el esfuerzo del personal: “Si la institución sigue funcionando es por la voluntad del trabajador, del equipo de trabajo que continúa sin cobrar”.
La preocupación también atraviesa a las familias. Una madre describió el escenario con incertidumbre y angustia: “Esto viene de hace meses. Nos sentimos con las manos atadas. Si no se escucha a la institución ni a los padres, ¿qué puerta podemos tocar?”. En ese sentido, remarcó que la situación impacta directamente en los derechos de los chicos: “Nuestros hijos no pueden acceder a una atención básica, personalizada y especializada”.
Durante el reclamo, los familiares pusieron en valor el compromiso del personal: “Siguen trabajando sin cobrar, y eso no lo hace nadie que no tenga amor por lo que hace”. Sin embargo, advirtieron que la situación es insostenible y que existe una “falta de voluntad política” para garantizar el presupuesto necesario en el área de discapacidad.
Además, apuntaron tanto a las autoridades nacionales como provinciales. “Estamos en suelo santafesino y también es un reclamo a la provincia para que represente a todos los sectores, incluidas las personas con discapacidad”, señalaron.
