Su despedida vuelve a poner el foco sobre una figura cuya carrera siempre estuvo rodeada por la controversia. Mucho antes de dirigir el partido más importante del fútbol mundial, su nombre ya había ocupado titulares por causas judiciales que lo llevaron incluso a pasar un tiempo en prisión, en una historia vinculada a investigaciones por drogas y prostitución que marcaron su imagen pública
Un pasado que nunca dejó de perseguirlo
Mucho antes de dirigir la final del Mundial 2026, Slavko Vinčić ya era un nombre conocido fuera de las canchas por un episodio que marcó su carrera.
En mayo de 2020, el árbitro esloveno fue detenido durante un operativo realizado en una cabaña de Bijeljina, Bosnia y Herzegovina, en el marco de una investigación por una presunta red vinculada a prostitución, narcotráfico y tráfico de armas.
En el lugar, las autoridades encontraron a 26 personas, entre ellas Vinčić, y nueve mujeres, mientras avanzaban sobre la organización criminal investigada. El episodio generó un enorme impacto internacional debido a la presencia del árbitro de élite en el operativo.
Sin embargo, tras prestar declaración, Vinčić fue liberado y las autoridades concluyeron que no existían pruebas para vincularlo con la red criminal. El propio árbitro sostuvo desde el primer momento que había llegado al lugar tras ser invitado a una reunión de negocios y que desconocía por completo las actividades que allí se desarrollaban.
Aunque nunca fue acusado ni condenado por esos hechos, el episodio quedó como el antecedente más polémico de su vida y volvió a ocupar titulares cuando fue designado para dirigir la final del Mundial 2026.
Un recuerdo inevitable: Edgardo Codesal y la final de Italia 1990
El anuncio del retiro despertó una comparación casi automática con otro árbitro cuyo nombre quedó ligado para siempre a una final mundialista: el mexicano Edgardo Codesal. También se retiró al poco tiempo de la final
Codesal dirigió la recordada final de Italia 1990 entre Argentina y Alemania Federal, un encuentro que todavía hoy divide opiniones. El penal sancionado sobre el final a favor de los alemanes y el arbitraje en general fueron cuestionados durante décadas por el fútbol argentino.
Aquella final terminó convirtiéndose en el último gran partido internacional de Codesal, cuya imagen quedó inevitablemente asociada a una de las definiciones más discutidas de la historia de los Mundiales.
Dos épocas, una misma discusión
Separados por 36 años, ambos casos reflejan cómo un árbitro puede quedar marcado para siempre por una sola actuación. Además, se alimentan todas las teorías conspirativas por lo penoso de su actividad.
En 1990 fue Codesal. En 2026, la historia parece repetirse con un juez que llegó a la cima después de una vida atravesada por la polémica y que eligió despedirse dejando detrás una final que seguirá siendo analizada, discutida y recordada durante mucho tiempo.
Porque los campeones cambian. Los jugadores pasan. Pero algunas decisiones arbitrales permanecen para siempre en la memoria del fútbol.
