Argentina escribió otra página memorable en su historia mundialista. En un encuentro de enorme intensidad disputado ante Inglaterra, el equipo dirigido por Lionel Scaloni dio vuelta el resultado sobre el cierre y selló un triunfo por 2-1 que lo depositó en la final de la Copa del Mundo 2026.
El conjunto argentino debió trabajar cada minuto de un partido muy cerrado, con pocas situaciones claras y una disputa constante en la mitad de la cancha. Inglaterra logró incomodar a la Albiceleste con una presión alta que redujo los espacios para Lionel Messi y dificultó la circulación del balón durante gran parte del encuentro.
En la primera mitad predominó el equilibrio. Inglaterra insinuó algo más con algunas intervenciones de Jude Bellingham, mientras que Argentina respondió con un remate de media distancia de Enzo Fernández que pasó muy cerca del arco defendido por Jordan Pickford.
El desarrollo cambió en el complemento. A los diez minutos, una recuperación inglesa terminó en una rápida combinación que encontró a Morgan Rogers asistiendo a Anthony Gordon. El delantero aprovechó un desajuste defensivo y definió con precisión para establecer el 1-0.
Lejos de sentir el golpe, Argentina reaccionó de inmediato. Scaloni adelantó al equipo y comenzó a generar llegadas con mayor frecuencia. Giuliano Simeone estuvo cerca del empate tras una buena jugada de Enzo Fernández, mientras que Alexis Mac Allister estrelló un cabezazo en el poste luego de un centro preciso de Rodrigo De Paul. Minutos después, Nicolás González también rozó la igualdad con otro intento que salió apenas desviado.
Cuando el tiempo parecía agotarse, apareció Enzo Fernández para cambiar la historia. A cinco minutos del final, el mediocampista sacó un potente remate desde fuera del área que dejó sin respuesta a Pickford y desató el festejo argentino.
Con el impulso del empate, la Selección fue decididamente por la victoria. Tras otra acción ofensiva que terminó con un disparo de Mac Allister en el palo, Lionel Messi capturó el rebote y envió un centro perfecto con su pierna derecha. Lautaro Martínez anticipó a la defensa inglesa y conectó de cabeza para marcar el 2-1 definitivo.
El pitazo final confirmó la clasificación de Argentina a una nueva final mundialista. Con carácter, fútbol y una notable capacidad de reacción, el vigente campeón volvió a demostrar por qué es uno de los grandes protagonistas del torneo. Ahora, el desafío será ante España, con el sueño del bicampeonato cada vez más cerca.




















