El Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) 107 coordina la atención de emergencias y urgencias en toda la provincia de Santa Fe a través de una estructura que articula centrales operativas, ambulancias, hospitales y distintos organismos de apoyo.
Detrás de cada llamado existe una cadena de decisiones que comienza en el momento en que una persona se comunica con el 107. En cuestión de segundos, el sistema identifica la situación, determina qué recursos son necesarios y pone en marcha el operativo correspondiente.
El primer contacto está a cargo del radioperador, quien recibe la comunicación, identifica el motivo de la emergencia y registra los datos fundamentales. Sandra Ortíz, radioperadora de la central de Reconquista, destacó la importancia de ese primer vínculo con quien solicita ayuda y explicó que la información debe ser obtenida con calma, empatía y precisión.
Con esos datos interviene el despachante, que determina cuál es el móvil más cercano y adecuado de acuerdo con la ubicación y las características del episodio. Belén Casal, despachante de la central de Santa Fe, señaló que una de las principales dificultades consiste en tomar decisiones rápidas cuando existen varias emergencias simultáneas y los recursos deben ser priorizados.
A esa tarea se suma el médico regulador, que supervisa el procedimiento desde la central. Su función incluye categorizar al paciente, controlar el desplazamiento de los móviles, evaluar la complejidad de cada situación y coordinar con los efectores de salud para definir el destino más conveniente.
Natalia Aquino, médica reguladora de la central de Rosario, explicó que las decisiones deben contemplar factores como el nivel de atención requerido, la cercanía del establecimiento sanitario y la disponibilidad de camas. También remarcó la necesidad de mantener claridad y control emocional para orientar a los profesionales que intervienen directamente en la emergencia.
Una vez que la ambulancia llega al lugar, comienza la atención del paciente. El médico del móvil dirige la intervención y mantiene comunicación con la central para evaluar la evolución del cuadro.
Si la situación puede resolverse en el sitio, el procedimiento finaliza con el registro correspondiente. Cuando es necesario trasladar al paciente, el profesional a cargo y el médico regulador determinan de manera conjunta cuál es el establecimiento más adecuado para continuar la atención.
El operativo también depende del trabajo de los conductores. María Angélica Agostini, quien se desempeña como chofer del SIES desde 2012, explicó que desde el momento en que reciben el aviso comienzan a evaluar el recorrido y a preparar los elementos que serán necesarios al llegar.
Desde la conducción del sistema remarcan que cada instancia forma parte de una estructura coordinada. El director provincial de Emergencias, Esteban Ledesma, sostuvo que los procedimientos están respaldados por protocolos y por equipos capacitados para evaluar, decidir y actuar en pocos minutos.
El funcionamiento del SIES 107 se apoya así en una cadena que comienza con una llamada y continúa con la movilización de recursos, la evaluación médica, la asistencia en el lugar y, cuando corresponde, el traslado hacia un centro de salud. El objetivo es que cada emergencia reciba una respuesta rápida, coordinada y acorde con la necesidad de cada paciente.
