El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que el Gobierno nacional no contempla implementar un programa específico para asistir a las familias argentinas endeudadas. La definición se produce en un contexto de aumento de la morosidad y con millones de personas que registran atrasos en sus compromisos financieros.
Según los datos del Banco Central mencionados en la información, 20,9 millones de personas participan del sistema crediticio argentino y 5,8 millones presentan atrasos superiores a 90 días. Además, el 12,8% de los hogares del país registra algún tipo de deuda, el porcentaje más elevado de los últimos 24 años.
Cuántos argentinos tienen deudas
El escenario también alcanza al sistema financiero. De acuerdo con los datos citados, existen alrededor de $3,4 billones en créditos considerados irrecuperables, debido a que acumulan más de un año de atraso.
Frente a este panorama, Caputo sostuvo que el Estado nacional tiene un margen limitado para intervenir, debido a que los créditos constituyen acuerdos entre las entidades financieras y sus clientes.
El ministro también manifestó que espera una reducción de los niveles de morosidad con el paso del tiempo.
Qué dijo Caputo sobre las familias endeudadas
El titular de Economía planteó que las decisiones vinculadas con la toma de créditos deben ser asumidas por quienes los contrajeron.
En ese sentido, señaló que algunas personas pudieron recurrir al financiamiento porque atravesaban dificultades para llegar a fin de mes, mientras que otras pudieron haber tomado créditos a partir de determinadas expectativas sobre el escenario económico y político.
La posición del funcionario descarta, por el momento, la implementación de un mecanismo estatal destinado específicamente a aliviar el endeudamiento de los hogares.
El Gobierno cuestionó las condiciones del crédito
Caputo también se refirió al comportamiento de las entidades financieras y sostuvo que la administración nacional había advertido sobre los riesgos de otorgar préstamos a tasas elevadas cuando los ingresos de los trabajadores crecían a un ritmo inferior.
El planteo oficial apunta a la relación entre el costo del financiamiento y la evolución de los salarios, en un escenario donde una parte de los hogares enfrenta dificultades para cumplir con sus obligaciones.
La morosidad, uno de los principales problemas
Los indicadores citados muestran un deterioro en la capacidad de pago de una parte de los deudores del sistema financiero argentino.
Con millones de personas que acumulan atrasos superiores a tres meses y un volumen significativo de créditos considerados irrecuperables, la evolución de la morosidad será uno de los factores a seguir durante los próximos meses.
Por ahora, el Gobierno nacional no prevé un régimen especial para las familias endeudadas y mantiene la postura de que cada deudor debe afrontar las obligaciones asumidas.
