La histórica clasificación de Bosnia y Herzegovina al Mundial dejó una escena imborrable para todo un país. Pero también tuvo un testigo privilegiado: Thiago López, el joven argentino que desde hace más de un año construye su camino en el fútbol europeo y que vivió desde adentro una jornada cargada de emoción.
En diálogo con Magazine Deportivo, el futbolista no ocultó su asombro por lo que se vivió tras el triunfo ante Italia: “La clasificación acá se dio de una manera increíble. Yo creo que fue algo hermoso para el país, para la gente de Bosnia”, relató.
López compartió el partido junto a compañeros en la pensión donde vive, en un ambiente que mezclaba culturas, pero un mismo deseo: “Nosotros también queríamos que gane Bosnia, porque estamos acá hace un año y tres meses. Miramos el partido con unos compañeros: dos argentinos y tres de Bosnia que están en la pensión con nosotros”.
El desenlace fue tan dramático como inolvidable. La definición por penales desató una explosión emocional inmediata: “Cuando Bosnia le ganó a Italia por penales, se largaron a llorar. Después se fueron a festejar, volvieron como a las 3 o 4 de la mañana, con fuegos artificiales, bengalas por todos lados”.
Aunque el plantel argentino optó por la prudencia, la magnitud del momento fue evidente: “Nosotros nos quedamos adentro porque al otro día entrenábamos, pero ellos estaban muy emocionados. No jugaban un Mundial desde 2014 y encima ganarle a Italia fue algo hermoso para ellos”.
Más allá del resultado, el volante de 18 años destacó el sentimiento que genera el fútbol en cualquier rincón del mundo: “Yo creo que el fútbol acá se vive como en todos lados. En Argentina es más pasional, pero acá también se vive mucho. El fútbol es algo hermoso que todo el mundo siente, ya sea jugándolo o mirándolo”.
Su historia personal también refleja sacrificio y determinación. Surgido de Newell’s Old Boys, su camino no fue lineal: “Yo estuve en Newell’s Old Boys. Después me dejaron libre y me fui a Leones de Rosario. Luego pasé a Adiür, donde estuve un año”. La oportunidad llegó a través de una prueba que le cambió la vida: “Después hicieron una prueba en Rosario con un scouting que se llama The Group, y fui seleccionado para venir a jugar a Europa. La verdad es una experiencia hermosa”.
Actualmente instalado en Bosnia, López forma parte del Zrinjski Mostar y valora el crecimiento que implica competir en ese contexto: “Ya estoy hace un año y tres meses. Ahora estoy en el club Zrinjski Mostar, en Bosnia y Herzegovina. De acá salió Luka Modrić, y el club compite en torneos como Europa League y Champions League, que son de los más importantes del mundo”.
El joven también se permitió opinar sobre una de las discusiones eternas del fútbol: Messi o Cristiano. Y dejó en claro que el debate también se vive con intensidad en Europa del Este: “Acá en Bosnia no lo quieren mucho a Messi, son más de Cristiano Ronaldo. Nuestros compañeros siempre nos cargan con eso”. Aunque, claro, su postura es clara: “Nosotros les decimos que Ronaldo se preparó para ser lo que es, y que Messi nació con ese don”.
No todo fue fácil en su adaptación. La distancia y la edad jugaron su papel: “Los primeros meses en Europa fueron difíciles. Tenía 17 años y era duro estar lejos de la familia”. Sin embargo, el objetivo siempre estuvo claro: “Yo sentía que en Argentina quizá no iba a tener la oportunidad en un club de AFA, entonces cuando surgió la chance de venir a Europa no lo dudé. Lo hablé con mi familia y me vine”.
Hoy, ya afianzado en su segunda temporada, disfruta del camino recorrido: “Los primeros tres meses costaron, pero después me adapté. Ahora ya voy por el segundo año y estoy bien”.
Mientras Bosnia celebra una clasificación histórica, Thiago López sigue escribiendo su propia historia, con sacrificio, convicción y el sueño intacto de crecer en el fútbol europeo.






















