La justicia venezolana dispuso la noche del viernes la libertad de 379 personas presas por motivos políticos, pocos días después de que la Asamblea Nacional aprobara por unanimidad una ley de amnistía destinada a beneficiar a quienes habían sido encarcelados por delitos vinculados a la oposición política. La normativa, impulsada por el gobierno interino que encabeza Delcy Rodríguez, abarca hechos ocurridos desde 1999 hasta 2026 y fue promulgada rápidamente tras su aprobación legislativa.
El diputado encargado de supervisar el proceso explicó que los 379 detenidos debían quedar en libertad entre la noche del viernes y la mañana del sábado, en aplicación de la nueva ley. Esta amnistía surge tras semanas de debate y de protestas de familiares de presos, que realizaron manifestaciones y huelgas de hambre para reclamar excarcelaciones.
Desde la entrada en vigor de la ley, las autoridades habían concedido libertades condicionales a otros cientos de opositores en las últimas semanas, aunque organizaciones como Foro Penal señalaron que aún quedan en prisiones del país varios centenares de detenidos. Además, grupos de derechos humanos y críticos de la normativa advirtieron que esta no cubre a todos los encarcelados por razones políticas y excluye a militares acusados de rebelión o a quienes enfrentan cargos por crímenes graves.
El gobierno defendió la medida como un paso hacia la estabilidad y la reconciliación, mientras que sectores opositores y defensores de derechos civiles pidieron acciones adicionales para asegurar la libertad plena de quienes permanecen tras las rejas.






















