La Champions League entró en su etapa decisiva y la ida de los cuartos dejó dos mensajes claros: Atlético Madrid y París Saint-Germain supieron cómo golpear en los momentos justos y ahora miran a todos desde arriba en sus llaves.
En el Camp Nou, el equipo dirigido por Diego Simeone mostró personalidad y contundencia para imponerse ante un Barcelona que nunca logró acomodarse en el partido. La apertura del marcador llegó gracias a una ejecución brillante de Julián Álvarez, que rompió el cero con un tiro libre de gran precisión. A partir de allí, el Atlético manejó los tiempos con orden y eficacia.
El panorama se volvió aún más favorable para los visitantes tras la expulsión de un defensor culé, que dejó al conjunto local en inferioridad numérica durante gran parte del encuentro. Con espacios y control, el equipo madrileño aprovechó su momento y terminó de liquidar la historia en el complemento, sellando un 2-0 que lo deja bien parado para la revancha en el Metropolitano.

En paralelo, el PSG también hizo los deberes frente a su gente y superó con autoridad al Liverpool. Desde el inicio, el conjunto francés impuso condiciones y encontró rápidamente la ventaja en el marcador, con un gol al minuto 11 de Desiré Doué, lo que le permitió jugar con mayor tranquilidad. Con posesión y dinámica en ataque, fue desgastando a un rival que nunca logró asentarse.
Ya en la segunda mitad, los parisinos ampliaron la diferencia con otro tanto aportado por el georgiano Kvaratskhelia y terminaron de construir un triunfo que incluso pudo ser más amplio, teniendo en cuenta las situaciones generadas. Liverpool, por su parte, mostró poca claridad en ofensiva y deberá apelar a una remontada épica en Anfield si quiere seguir con vida en el torneo.
Así, Atlético Madrid y PSG dieron un paso firme en la serie y llegan con ventaja a los duelos de vuelta, donde buscarán confirmar lo hecho y meterse entre los cuatro mejores equipos de Europa.






















