Conseguir dinero para afrontar una emergencia puede convertirse en un problema todavía mayor cuando no existen posibilidades de acceder a un crédito formal. Esa es una de las situaciones que, según describió la referente barrial Claudia Albornoz, atraviesan familias de distintos barrios populares de Santa Fe.
Durante una entrevista con el programa De 12 a 14, de El Tres, Albornoz habló sobre el funcionamiento de algunos circuitos informales de financiamiento y las consecuencias que pueden generar cuando las personas no logran devolver el dinero en los plazos acordados.
Pero el endeudamiento no aparece solamente asociado a los préstamos. La referente también alertó sobre la expansión de las plataformas de apuestas clandestinas, una modalidad que encontró en WhatsApp uno de sus principales canales de difusión.
Cuando el crédito formal queda afuera
Para muchas familias, obtener un préstamo bancario no resulta sencillo. La ausencia de un empleo registrado o de un recibo de sueldo puede convertirse en una barrera para acceder a las herramientas tradicionales del sistema financiero.
Ante una necesidad inmediata, algunas personas terminan recurriendo entonces a prestamistas que operan por fuera de los canales regulados.
De acuerdo con el testimonio de Albornoz, en determinados barrios estos mecanismos estarían relacionados con personas vinculadas al narcomenudeo. La referente aseguró además que se habrían registrado situaciones en las que las tarjetas de la AUH son entregadas o retenidas como respaldo frente a una deuda.
El dinero puede resolver una urgencia puntual, pero el esquema se vuelve más complejo cuando aparecen intereses elevados o dificultades para cumplir con los pagos.
Amenazas y presión sobre quienes no pueden pagar
El relato de la referente barrial apunta a que algunas de estas situaciones terminan trascendiendo el plano económico.
Albornoz mencionó casos en los que las deudas habrían derivado en amenazas y extorsiones, e incluso sostuvo que algunas familias llegaron a poner en riesgo sus propias viviendas.
La situación adquiere una dimensión todavía más delicada cuando el acreedor mantiene vínculos con actividades delictivas. Según la denuncia formulada por la referente, en determinados casos quienes acumulan deudas podrían ser presionados para participar de la comercialización de cocaína como forma de saldar el dinero pendiente.
Estas afirmaciones forman parte de su testimonio y deberán ser corroboradas mediante las investigaciones correspondientes.
El otro circuito: las apuestas por WhatsApp
Mientras los préstamos informales aparecen como una respuesta frente a la falta de dinero, las apuestas clandestinas agregan otra vía de salida que puede terminar agravando el problema.
En los últimos años se multiplicaron las propuestas de casinos virtuales y plataformas de apuestas ilegales que funcionan a través de teléfonos celulares.
Albornoz explicó que en algunos barrios comenzaron a operar las denominadas “cajeras”, mujeres que se encargan de ofrecer el acceso a estos sitios, gestionar cargas de dinero y acercar nuevos usuarios.
El mecanismo, según relató, se mueve principalmente a través de WhatsApp. Los enlaces circulan entre contactos y las operaciones pueden realizarse sin necesidad de concurrir físicamente a un local.
La referente también afirmó que algunas de estas personas se acercan a comedores y organizaciones comunitarias para promocionar las plataformas y enseñar cómo utilizarlas.
Una combinación que puede profundizar las dificultades económicas
El problema aparece cuando ambos fenómenos se cruzan.
Una persona que necesita dinero puede solicitar un préstamo para cubrir gastos cotidianos y, al mismo tiempo, comenzar a utilizar parte de sus ingresos en apuestas. Si las pérdidas se acumulan, la necesidad de conseguir dinero aumenta y puede llevar a contraer nuevas deudas.
Así se puede formar un círculo en el que crédito informal, apuestas y morosidad terminan reforzándose entre sí.
La accesibilidad de los casinos virtuales agrega un elemento particular: el juego puede realizarse desde un celular y sin las barreras físicas que existían en los espacios tradicionales.
Por ese motivo, el crecimiento de las apuestas online también está relacionado con las discusiones sobre ludopatía y prevención de las apuestas problemáticas.
El Congreso debatirá el endeudamiento de las familias
El fenómeno no se limita a los barrios populares ni a los circuitos informales. El nivel de endeudamiento de los hogares argentinos también llegó a la agenda del Congreso Nacional.
La Cámara de Diputados de la Nación convocó para el 9 de septiembre una sesión destinada a abordar la situación de las familias que acumulan compromisos financieros.
El debate contempla distintas modalidades de deuda, entre ellas las generadas mediante tarjetas de crédito, billeteras virtuales y tarjetas no bancarias.
Los números que fueron difundidos en torno a la discusión parlamentaria dan cuenta de la magnitud del fenómeno: se estima que aproximadamente 20 millones de personas tienen algún tipo de deuda, mientras que cerca de 6 millones se encuentran en situación de mora.
Una deuda que puede convertirse en un problema social
El endeudamiento no tiene las mismas características para todos los hogares.
Quienes poseen ingresos registrados cuentan con mayores posibilidades de recurrir a bancos y entidades financieras. En cambio, quienes quedan excluidos del sistema formal pueden terminar dependiendo de mecanismos informales con condiciones más difíciles de controlar.
En ese escenario, las denuncias sobre préstamos usureros y el avance de las apuestas clandestinas muestran cómo una dificultad económica inicial puede transformarse en un problema de mayor alcance.
La discusión que se abrirá en el Congreso pondrá el foco en el acceso al crédito, la morosidad y las herramientas disponibles para las familias endeudadas. En los barrios populares, el desafío es todavía más amplio: encontrar alternativas que permitan afrontar las necesidades cotidianas sin quedar atrapados en circuitos informales que puedan profundizar la vulnerabilidad.





















