El tenista argentino perdió en sets corridos frente al italiano Matteo Berrettini y quedó eliminado en los octavos de final de Roland Garros. A pesar de la derrota, completó una actuación histórica que incluyó el triunfo más importante de su carrera ante el número uno del mundo.
Juan Manuel Cerúndolo se despidió este lunes de Roland Garros luego de caer ante Matteo Berrettini en los octavos de final del certamen. El argentino luchó durante más de dos horas y media en el estadio Suzanne Lenglen, pero terminó cediendo por 6-3, 7-6 (2) y 7-6 (6) frente al experimentado italiano, que avanzó a los cuartos de final del torneo.
El encuentro mostró dos caras bien marcadas. Berrettini logró imponer condiciones en el primer parcial gracias a la potencia de su servicio y la agresividad de sus golpes, mientras que Cerúndolo fue creciendo con el correr de los games y encontró mejores sensaciones en los dos sets siguientes.
De hecho, tanto el segundo como el tercer parcial se definieron en tie-breaks, reflejando la paridad que hubo en varios tramos del partido. Sin embargo, en los momentos decisivos apareció la experiencia del italiano, que manejó mejor la presión y cerró el encuentro sin necesidad de disputar un cuarto set.
Para Cerúndolo, la derrota significó el cierre de una campaña inolvidable en el polvo de ladrillo parisino. El bonaerense llegaba como el único representante argentino que seguía en competencia en los cuadros individuales y consiguió alcanzar por primera vez la segunda semana de un Grand Slam.
La actuación del menor de los hermanos Cerúndolo quedará marcada por una victoria que recorrió el mundo. En la tercera ronda protagonizó una de las grandes sorpresas de Roland Garros al eliminar a Jannik Sinner, líder del ranking ATP y máximo favorito al título.
Ese triunfo le permitió dar un salto de confianza y posicionarse entre las revelaciones del torneo. Antes había superado al británico Jacob Fearnley y posteriormente al español Martín Landaluce para instalarse entre los 16 mejores jugadores del certamen.
Más allá de no poder continuar avanzando, el argentino dejó en claro que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y que está en condiciones de competir ante rivales de primer nivel.
Del otro lado, Matteo Berrettini continúa alimentando su ilusión en París. El italiano, que supo ubicarse entre los mejores del mundo y atravesó varias temporadas complicadas por lesiones, regresó a Roland Garros con una destacada actuación.
Luego de superar una exigente llave en las rondas previas, volvió a mostrar su jerarquía en un escenario importante y logró meterse entre los ocho mejores del torneo, una instancia que no alcanzaba desde hace varios años en un Grand Slam sobre polvo de ladrillo.
