El inicio del fin de semana en el Hungaroring estuvo lejos de ser el esperado para Franco Colapinto. El piloto argentino protagonizó un fuerte despiste durante la segunda práctica libre del Gran Premio de Hungría de Fórmula 1, dañó su Alpine al golpear contra los muros y quedó sin posibilidades de continuar girando.
Colapinto recién tuvo su primer contacto con el monoplaza en la FP2, ya que la escudería Alpine decidió que la primera sesión fuera disputada por el estonio Paul Aron, mientras Pierre Gasly también formó parte de la actividad inicial.
El incidente se produjo cuando restaban alrededor de 32 minutos para el final del entrenamiento. En un intento por mejorar su registro, el argentino perdió el control de la parte trasera del auto en la curva 14, un sector que había complicado a varios pilotos durante la jornada. Sin margen para corregir la trayectoria, terminó impactando con la parte posterior del vehículo contra las barreras de contención.
Hasta ese momento, Colapinto ocupaba el vigésimo puesto de la clasificación de la práctica, a más de tres segundos del mejor tiempo, que quedó en manos del británico Lewis Hamilton con Ferrari.

Tras el accidente, los mecánicos de Alpine comenzaron a trabajar para determinar el alcance de los daños y dejar el auto en condiciones para la actividad del sábado, que incluirá el tercer entrenamiento y la clasificación.
Finalizada la sesión, el argentino no ocultó su frustración por lo sucedido: “Ha sido un día bastante corto. Perdí la mañana, así que no ha sido lo ideal. Perdí la parte trasera en la última curva y golpeé la parte trasera del coche con los neumáticos. No ha sido un buen día, ni un comienzo ideal. También perdí bastante tiempo en pista”, reconoció.
Ahora, Colapinto buscará dejar atrás este traspié y aprovechar la última práctica para recuperar terreno antes de la clasificación, con el objetivo de llegar de la mejor manera a la carrera del domingo en el circuito húngaro.





















