El equipo santafesino mostró dos caras durante el partido: un primer tiempo con dominio territorial y control de pelota, aunque sin profundidad, y un complemento muy flojo, en el que perdió claridad, intensidad y terminó pagando caro su falta de eficacia.
Colón dominó el primer tiempo, pero no logró lastimar
Durante los primeros 45 minutos, el conjunto de Andrés Medrán asumió el protagonismo y manejó la posesión con autoridad.
Colón se mostró más ambicioso que su rival desde el arranque, con una postura ofensiva y buscando generar peligro principalmente a través de Lago y Marcioni.
Sin embargo, aunque controló gran parte del juego, nunca logró transformar ese dominio en situaciones realmente claras.
Las mejores aproximaciones llegaron con un remate de Antonio y algunas intervenciones de Lago, pero el equipo volvió a evidenciar un problema recurrente: la falta de precisión en los metros finales.
Por su parte, Chaco For Ever apostó a un planteo más conservador, esperando en campo propio y tratando de lastimar de contra.
El segundo tiempo mostró la peor versión del Sabalero
En el complemento, Colón perdió intensidad y ya no pudo sostener el control que había mostrado en la primera parte.
El partido cayó en un pozo futbolístico, con pocas emociones y muchas imprecisiones de ambos lados.
En ese contexto, Lago intentó romper la monotonía con un remate que exigió una buena respuesta del arquero local, mientras que Bonansea desperdició una clara chance de cabeza.
Sin embargo, cuando el encuentro parecía encaminado al empate, llegó el golpe inesperado.
Un gol en contra dejó a Colón sin respuestas
A los 27 minutos del segundo tiempo, Chaco For Ever encontró la ventaja gracias a un gol en contra de Mauro Penipil.
La jugada golpeó anímicamente a Colón, que nunca logró reaccionar con claridad tras quedar en desventaja.
Medrán movió el banco en busca de respuestas con los ingresos de Conrado Ibarra, Matías Muñoz y Máximo Ingravidi, pero el equipo no encontró soluciones.
Con el correr de los minutos, el Sabalero mostró más confusión que fútbol y terminó cerrando una noche preocupante.
Una derrota que deja preocupación
Más allá del resultado, lo que preocupa en Colón es la imagen que dejó el equipo.
Tuvo control del juego durante varios pasajes, pero volvió a exhibir serias dificultades para generar peligro, sostener intensidad y resolver en ataque.
La derrota en Resistencia deja al Sabalero con más dudas que certezas y obliga al cuerpo técnico a encontrar respuestas rápidas en un torneo que no da margen para relajarse.
