La Parroquia Nuestra Señora de La Salette, ubicada en la intersección de Sarmiento y Luciano Molinas, atraviesa un proceso de profunda renovación. El padre Gatti brindó detalles sobre la “Campaña del cuadradito”, una iniciativa solidaria que busca recaudar fondos para finalizar el revoque del frente y realizar mejoras estructurales necesarias por el paso del tiempo.
“Estamos en una comunidad muy viva y alegre. Queremos continuar la obra del recordado padre Paprosky y proteger el edificio del deterioro lógico”, explicó el sacerdote. La campaña consiste en la colaboración de los fieles mediante la compra de un “cuadradito” simbólico con un valor de 20 mil pesos. Según indicó Gatti, la respuesta ha sido excelente: “Ya vamos por la mitad de los cuadraditos vendidos; ver los andamios puestos entusiasma a la gente”.
Un tesoro arquitectónico en Santa Fe
La Salette no es solo un centro espiritual para barrio Candioti Norte, sino un hito arquitectónico de la ciudad. El padre Gatti recordó que el templo cuenta con la torre-campanario más alta de Santa Fe, desde donde se obtiene una vista privilegiada de la capital provincial. “El Cristo que está en el techo fue una idea de Paprosky para que el Sagrado Corazón bendijera a toda la zona este”, señaló.
Además, el edificio posee una cripta ubicada a seis metros de profundidad, un espacio con una acústica excepcional que el año pasado fue sede de conciertos de coros y muestras de arte. “Llama la atención cómo hace 90 años se pudo construir una estructura ojival gótica de esta magnitud, que incluso atrae a arquitectos que vienen a estudiar los planos”, añadió el párroco.
Seguridad y puesta en valor
Más allá de lo estético, las obras tienen un fin preventivo. “Era necesario revocar el frente porque los ladrillos se estaban aflojando, lo que representaba un riesgo para la seguridad de quienes pasan por la vereda”, detalló Gatti. Los fondos también se destinarán a la colocación de mosaicos en las gradas de ingreso y al mantenimiento general para combatir la humedad de las napas y el efecto de las palomas.
Finalmente, el sacerdote agradeció la participación de la comunidad en eventos como la Noche de los Museos, donde cientos de personas descubrieron los tesoros de la parroquia. “Es un edificio único que hay que revalorizar y cuidar, porque pertenece a la historia de toda la ciudad”, concluyó.
