El enlace vial entre las capitales de Santa Fe y Entre Ríos atraviesa horas de máxima tensión. En una entrevista con LT9, el secretario gremial de la UTA, Gustavo Rupp, explicó el trasfondo de la asamblea que paralizó el servicio y advirtió que el plan de lucha se endurecerá tras el fracaso de las instancias de diálogo previas.
“Estamos defendiendo a 237 trabajadores cuyas familias están sin sustento desde que el nuevo servicio comenzó el 7 de diciembre de 2025. Son cuatro meses y medio sin cobrar”, relató Rupp. El conflicto se originó cuando la nueva prestataria se hizo cargo del recorrido que operaban Buses Paraná (Mariano Moreno y ERSA), pero se negó a absorber al personal existente.
Justicia a favor, empresa en rebeldía
Según el referente gremial, existen múltiples fallos de la Justicia Nacional que obligan a la empresa a incorporar a los trabajadores respetando el Artículo 225 de la Ley de Contrato de Trabajo, que protege al empleado en caso de transferencia de establecimiento.
“Hubo una cautelar en noviembre, apelaron a la Cámara y el fallo volvió a salir a nuestro favor. Ayer presentaron un amparo y también les salió en contra. Sin embargo, la empresa sigue sin acatar la orden judicial y contrató choferes nuevos con antigüedad cero”, denunció Rupp. Además, apuntó contra el rol del Estado local: “Tenemos un municipio que no protege al ciudadano siendo el ente regulador”.
Trabajadores de 30 años de servicio, en la calle
El impacto social del conflicto es profundo. El gremialista destacó que entre los afectados hay conductores con hasta 30 o 35 años de trayectoria. “Como le explico a un chofer con esa antigüedad, cuya labor ha sido perfecta durante décadas, que hoy queda fuera porque una empresa no quiere cumplir la ley. Se pierde mucho dinero, pero sobre todo se pierde la dignidad”, enfatizó.
Fin de la “paz social”
Tras ocho días de acampe frente a las instalaciones de la empresa, Rupp advirtió que la situación llegó a un límite antes de la reunión clave en la Secretaría de Trabajo: “Hasta el momento el reclamo fue pacífico, pero hoy la paz social se terminó. Se agotaron las instancias y esperamos una respuesta concreta para no seguir entorpeciendo el servicio”.
El servicio entre Santa Fe y Paraná es vital para miles de estudiantes y trabajadores que diariamente cruzan el túnel subfluvial, quienes hoy permanecen en vilo ante la posibilidad de nuevas medidas de fuerza si no se llega a un acuerdo por la reincorporación de los 237 empleados.
