Un delicado episodio extradeportivo tiene como protagonista a Cristian Tarragona, delantero de Unión de Santa Fe. El futbolista reconoció a un primo como la persona acusada de ingresar a robar a su vivienda durante septiembre y su declaración resultó clave para el avance de la investigación.
El hecho se produjo mientras Tarragona se encontraba concentrado con el plantel profesional del Tatengue. En la casa estaban su esposa y sus dos hijos menores, quienes atravesaron momentos de tensión durante el episodio.
Las cámaras de seguridad se transformaron en una pieza importante de la causa. Al observar los registros, el atacante aseguró reconocer al sospechoso como un primo con quien no mantiene un vínculo cotidiano y que, además, vive a pocos metros de su domicilio.
Tarragona posteriormente declaró ante la Justicia santafesina, acompañado por su representación legal, y ratificó la identificación. El juez que interviene en el expediente consideró relevante su testimonio al momento de resolver la situación del acusado.
Entre los elementos evaluados también aparecen la cercanía del imputado con la familia y el conocimiento que podía tener sobre los movimientos habituales de la vivienda. Además, la Justicia tuvo en cuenta que cuenta con antecedentes penales recientes, entre ellos una condena por violación de domicilio.
La familia del delantero manifestó su preocupación ante la posibilidad de que el acusado recuperara la libertad. Finalmente, el magistrado rechazó los planteos realizados por la defensa y dispuso que continúe detenido.
De esta manera, el primo de Cristian Tarragona quedó en prisión preventiva, imputado inicialmente por hurto, mientras la investigación continúa y se incorporan nuevas pruebas para determinar cómo avanzará la causa.
