Los controles de peso en el transporte de cargas se han intensificado en los principales corredores de la provincia de Santa Fe con un objetivo claro: frenar el deterioro prematuro de las calzadas. Según los últimos reportes de fiscalización, en los últimos meses se realizaron 413 operativos que pusieron bajo la lupa a más de 11.700 camiones.
El dato más alarmante que surge de los pesajes efectivos es el acumulado de más de 1.000 toneladas en infracción. Estas excedencias sobre los límites permitidos representan la principal causa de rotura de bases, puentes y la aparición de baches en rutas que, en muchos casos, han sido repavimentadas recientemente.
Infracciones por rubro y zonas críticas
No todos los sectores del transporte presentan el mismo nivel de incumplimiento. El relevamiento detalló que los áridos (arena y piedra) encabezan la lista de actas labradas por sobrepeso. Detrás se ubican los sectores de cereales, oleaginosas, transporte de hormigón y maquinaria agrícola.
En cuanto a la geografía de los controles, se han identificado puntos estratégicos donde la efectividad de las balanzas es mayor debido al flujo de carga pesada:
- Ruta Nacional 19: Especialmente en los cruces con la RN 34 y RP 10, además de los peajes de Franck y Josefina.
- Autopista Rosario-Córdoba: Operativos frecuentes a la altura del peaje de Carcarañá.
- Noroeste provincial: Accesos a Sunchales por Ruta 34 y la Ruta Provincial 70.
Efecto exponencial sobre el asfalto
Especialistas en vialidad advierten que el daño que produce un vehículo con sobrepeso no es lineal, sino exponencial. Esto significa que unas pocas toneladas por encima de lo permitido pueden reducir a la mitad la vida útil de una carpeta asfáltica.
Con un promedio de 80 operativos mensuales, se busca que el control de carga se consolide como una herramienta de seguridad vial, ya que un camión con exceso de peso no solo daña la ruta, sino que también ve afectada su capacidad de frenado y estabilidad, aumentando el riesgo de siniestros viales.
